Maná
nombre derivado del hebreo ¿man hû’?, ¿qué es esto?, pregunta que los israelitas hicieron cuando el m. cayó en el desierto, Ex 16, 15. De maná se alimentó el pueblo de Israel durante la travesía por el desierto, “pan del cielo”, Ex 16, 4. El m. caía todos los días, menos el sábado, de descanso, por lo que la víspera se recogía el doble, Ex 16, 29. El m. era blanco, como semilla decilantro, y el sabor era como el de la torta de miel; se cocía, se asaba, se molía para hacer tortas, Nm 11, 7-9. De esto se alimentaron los israelitas hasta llegar a la tierra de Canaán, donde ya se alimentaron de los frutos de esta tierra, Jos 5, 12. En memoria de este milagro en el desierto, se guardó en el Arca un ómer lleno de m., Ex 16, 33-34, del cual no se habla cuando el traslado del Arca al Templo, 1 R 8, 9.
Son muchas las alusiones al m. en las Escrituras así como el uso simbólico del término en el N. T. “Trigo del cielo”, lo llama el salmista, Sal 78 (77), 24; 105 (104), 40; expresión que retoma Juan en su Evangelio, Jn 6, 31; “pan de ángeles”, también lo llama en el mismo Salmo, versículo 25; igualmente en Sb 16, 20. El m. es el pan de vida, el alimento del Reino celestial, Jn 6, 31-49; Ap 2, 17; símbolo de la Eucaristía.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.