Jamat
ciudad muy antigua, en Siria, a orillas del Orontes, a 200 kilómetros al norte de Damasco. Cuando Moisés mandó hombres a explorar la tierra de Canán, desde el desierto de Sin, éstos llegaron hasta la entrada de J., el extremo norte de la Tierra Prometida, Nm 13, 21; 34, 8; Jos 13, 5. Esta ciudad fuerte tocó en suerte a la tribu de Neftalí, Jos 19, 35. En tiempos del rey David, J. era una ciudad-Estado, cuyo rey Tou parece ser que tuvo buenas relaciones con aquél, pues cuando David derrotó a Hadadézer, rey de Sobá, el rey de J. envió a su hijo Joram, para felicitar a David, 2 S 9, 9-10; 1 Cro 18, 9-10, en esta cita Joram aparece como Hadoram. Salomón, hijo de David, la tomó y construyó allí centros de avituallamiento, 2 Cro 8, 4. Siendo J. del dominio de los asirios, como lo dice el profeta, Is 10, 9, cuando los samaritanos fueron deportados tras la toma de la ciudad, año 722 a. C., Sargón II trasladó habitantes de J. y los estableció en Samaría, 2 R 17, 24. A J. fueron, también, deportados muchos israelitas, cuando Nabucodonosor destruyó Jerusalén, sobre los cuales el oráculo de Isaías dice que volverán a su tierra, Is 11, 11.
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