Inmortalidad
griego athanasía. En el A. T., no se encuentra un término que corresponda a i. Existen ideas vagas sobre la supervivencia después de la muerte, no existe el concepto de alma inmortal, que nosotros tenemos. El ser humano no moría del todo, continuaba su existencia de manera pasiva en una región oscura llamada el Seol, donde permanece en la soledad, en el mundo de las sombras, sin relación con Dios ni con los hombres, Jb 10, 21; 17, 11-16; 26, 5; Sal 88 (87), 11; 94 (93), 17; 115 (113 B), 17. Sólo Dios es eterno, Dt 32, 40; lo cual se afirma frente a los otros dioses, Sal 96 (95), 5; 106 (105), 8-48; 115 (113 B), 3-8; Jr 10, 11. E poder sobre la muerte lo tiene Dios el arrebató a Henoc y a Elías, sin que experimentaran la muerte, Gn 5, 24; 2 R 2, 10-11; Hb 11, 5.
La palabra i. se emplea en el N. T. referida a Dios y se dice que sólamente él es inmortal, 1 Tm 6, 16. La vida después de la muerte no se atribuye a la i. del hombre sino a la ® resurrección, 1 Co 15, 52-55.
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