Gnosticismo
griego gnosis, conocimiento. Movimiento esotérico que floreció en los siglos II y III, herejía que se convirtió en un desafío para el cristianismo en sus primeros tiempos. El g. es sincrético, recibió influencias babilónicas, griegas, egipcias, de la apocalíptica judía, del dualismo persa, sobre todo de Zoroastro, del platonismo, del cristianismo. Lo que se conoce de este movimiento proviene de los escritos cristianos que combatían esta herejía, en los cuales se hallan las únicas citas en griego de textos gnósticos originales. Los textos gnósticos encontrados hasta ahora están en lengua copta, a la cual fueron traducidos cuando los gnósticos se desplazaron hacia Egipto. En el año 1945, un campesino egipcio encontró, por casualidad, doce códices con textos gnósticos en copto, en la proximidades de Nag-Hammadi, los que fueron copiados en el siglo IV en los monasterios de la región.
Básicamente según el g., chispas del Ser Divino cayeron en el mundo material, el cual es malo en su totalidad, y fueron aprisionadas en los cuerpos humanos. El conocimiento, gnosis, podría liberar el espíritu para que pueda volver al reino espiritual. Como la materia es lo opuesto al espíritu, el mundo no pudo ser creado por Dios, entonces el g. elaboró complicadas mitologías para explicar el mundo y la caída de los espíritus. Del Dios original no cognoscible surgieron por emanación unas divinidades menores, la última de las cuales, Sofía, sabiduría, deseó conocer al Ser Supremo no cognoscible. De este deseo ilegítimo procede el demiurgo, dios deforme y malvado, creador del mundo. Para los gnósticos, el Dios del A. T., no es el Ser Supremo, es el dios mal, que quiso mantener al hombre en la materia, en la ignorancia, y que lo castigó por pretender el conocimiento; dentro de esta perspectiva ven la expulsión del Edén, el diluvio universal, por ejemplo. Por tanto, el Dios del A. T. no es el mismo del N. T., no es el padre de Cristo. Por otra parte, debido al dualismo gnóstico, que separa materia de espíritu como radicalmente opuestos, para los cristianos gnósticos, Jesús vino a darnos a conocer a Dios, pero no lo hizo en un verdadero cuerpo material, sino en apariencia corporal, puesto que la materia en mala, destructora, pensamiento este que recibe en la historia el nombre de docetismo, término derivado del griego dokéo, parecer. Consecuentemente, niegan el sufrimiento y muerte de Jesús en la cruz, así como la resurrección del cuerpo, y, por el contrario, ascendió al reino divino del cual había venido al mundo. Así también, el alma es una chispa de la luz divina, esclavizada en el cuerpo, la cual será redimida cuando vuelva a la luz, mediante el conocimiento, gnosis.
Según la tradición el g. se inició en Samaría y su primer maestro fue Simón el Mago, mencionado en Hch 8, 9-24. Dentro de los gnósticos cristianos, se destacan Valentín y su discípulo Tolomeo.
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