Fertilidad
calidad del que puede reproducirse. Para el hombre del mundo antiguo, la f. del suelo, de los animales y del hombre se debía a los dioses, así como la ® esterilidad era tenida por castigo. Entre los cananeos existían varias divinidades de la f., como Baal y Astarté, a las que se les rendía culto. Estas prácticas idolátricas contaminaron al pueblo hebreo en su contacto con esas culturas, cuando conquistaron la Tierra Prometida, todo lo cual fue condenado por la Ley y los Profetas, Ex 20, 3; 34, 14; Dt 5, 7; 12, 2-3 y 29-32. Entre los israelitas la f. la daba Dios, era una bendición suya, Yahvéh prometió a Araham hacerlo padre de una descendencia numerosa, fecunda, Gn 17, 6 y 20; 28, 3; 29, 31; 35, 11; 48, 4; Sal 107 (106), 34; 128 (127), 3; Ez 19, 10. Festo, Porcio, procurador romano en Judea, quien sucedió en el cargo a Félix, entre el año 59 y el 60. Recibió de su antecesor al apóstol Pablo, prisionero en Cesarea, tres meses después de tomar el puesto, y lo dejó en prisión para congraciarse con los judíos. Ante F., Pablo apeló al César, pues era ciudadano romano, y fue enviado a Roma, Hch 24, 27; 25, 1-12.
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