Encina
árbol alto frondoso y copudo, de las fagáceas, de madera muy dura y ramas abundantes, que puede alcanzar gran altura, su fruto es la bellota, que se utiliza como alimento del ganado. Cuando Abraham partió de su patria, por orden de Yahvéh, atravesó Canaán hasta Siquem, hasta la e. de Moré, donde se le apareció Yahvéh, y allí levantó un altar, Gn 12, 6-7; tras separarse de Lot, Abraham se estableció junto a la e. de Mambré, en Hebrón, donde edificó un altar, Gn 13, 18; 14, 13; allí se le apareció Yahvéh, Gn 18, 1. Débora, la nodriza de Rebeca, murió y fue sepultada cerca de Betel, debajo de una e., a la que Jacob llamó la “E. del Llanto”, Gn 35, 8. Absalón iba en un mulo, cuando peleaba con los veteranos de David y su abundante cabellera se enredó con las ramas de una e., y allí quedó colgado y fue muerto, 2 S 18, 9-15.
Bajo ciertos árboles entre ellos la e., los cananeos llevaban a cabo prácticas idolátricas, costumbre que penetró entre los israelitas, Is 1, 29-30; Ez 6, 13; Os 4, 13; También, se tallaban ídolos de la madera de la e., Is 44, 14. Eneas, nombre del paralítico que encontró San Pedro cuando recorría Lida, quien llevaba ocho años tendido en una camilla, al cual el apóstol curó, y muchos de Lida y Sarón, que lo vieron, se convirtieron al Señor, Hch 9, 33-35.
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