Canto
desde antiguo el pueblo israelita cantaba por diferentes motivos.
Labán le reclama a Jacob el haberse marchado sin avisar de lo contrario lo hubiera despedido con cantares, Gn 31, 27. Moisés y los israelitas entonaron un canto triunfal cuando Yahvéh destruyó el ejército del faraón, cuando la salida de Egipto, Ex 15, 1-21. Débora y Baraq entonaron un cántico por la victoria militar, cuando Israel fue liberado de Yabín, rey de Canaán, Jc 5. También se cantaba por algún acontecimiento triste, como cuando David entonó una elegía por la muerte de Saúl y Jonatán, 2 S 1, 1727; así como por la muerte de Abner, 2 S 3, 33. Jeremías compuso una elegía, para ser cantada, por la muerte del rey Josías, 2 Cro 35, 25. Se cantaba por regocijo en las buenas cosechas, en la vendimia, Is 16, 10. Los ® Salmos se hicieron para ser cantados y acompañados con instrumentos musicales, y en ellos encontramos himnos de gloria, elegías, himnos, etc.
En el culto a Yahvéh se cantaba David puso cantores en el Santuario, 1 Cro 6, 16-17; 15, 16; 25, 1; igualmente en el Templo de Salomón, 2 Cro 5, 11-13. Cuando Ezequías restauró el Templo, en la purificación, la asamblea cantaba mientras se consumía el holocausto, 2 Cro 29, 28. Tras el destierro en Babilonia, cuando se reanudó el culto, se cantó en el Templo, dando gracias a Yahvéh, Esd 3, 11.
Pablo insta a los cristianos a cantar al Señor dando gracias constantemente a Dios Padre, Ef 5, 19; Col 3, 16.
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