Caleb
perro. Nombre de varón. 1. Hijo de Yefunné, de la tribu de Judá. C. fue uno de los doce enviados por Moisés, uno por cada tribu, desde Cades Barnea, a explorar la tierra de Canaán Nm 13, 6; C. contaba cuarenta años de edad en esta oportunidad Jos 14, 7. Al volver, diez de los exploradores hicieron una relación de lo visto al pueblo: la tierra era ubérrima, manaba leche y miel, pero imposible de conquistar, pues el pueblo que la habita es poderosísimo, hasta gigantes, descendientes de Anac encontraron allí. C. Acalló al pueblo pidiéndole subir y conquistar el país. Pero le contradijeron, Nm 13, 25-33. Esto causó la rebelión del pueblo contra Moisés y Aarón. Sólo C. y Josué permanecieron fieles a Yahvéh, quien castigó la falta de fe de los israelitas castigándolos a errar por el desierto durante cuarenta años y a no entrar en la Tierra Prometida; únicamente a ellos dos y a los pequeños “los introduciré, y conocerán la tierra que vosotros habéis despreciado”, dijo Yahvéh, Nm 14, 1-35; Dt 1, 34-39.
Diez de los exploradores enviados a Canaán que a la vuelta murmuraron contra Moisés y desanimaron al pueblo sobre la conquista de la Tierra Prometida, murieron repentinamente delante de Yahvéh; C., hijo de Yefunné, y Josué, hijo de Nun, sobrevivieron, Nm 14, 36-38. En el segundo censo de los israelitas hecho por Moisés y Eleazar, en las Estepas de Moab, cerca del Jordán, sólo quedaban vivos C. y Josué, de los que habían sido censados en antes en desierto del Sinaí por Moisés y Aarón, según lo dicho por Yahvéh, Nm 26, 64-65. Cuando los de Rubén y Gad se opusieron ante Moisés a pasar el Jordán, les recordó el episodio de los enviados desde Cades Barnea a explorar Canaán, y cómo únicamente C. y Josué permanecieron fieles a Yahvéh, Nm 32, 8-12.
Para la para la repartición de la tierra de Canaán fueron escogidos el sacerdote Eleazar, Josué y un príncipe por cada tribu. C. fue designado por la tribu de Judá, Nm 34, 16-19. A C. le fue dada la región de Hebrón como heredad, por Josué, y, al recibirla, recordó lo de Cades Barnea, Jos 14, 6-15. C. expulsó de su territorio a tres descendientes de Anaq: Sesay, Ajimán y Talmay, Jos 15, 13-14; Jc 1, 10 y 20. Luego, C. ofreció a su hija Aksá como mujer de aquel que tomara la ciudad de Debir. Otniel, hijo de Quenaz, hermano éste de C., lo hizo y recibió a Aksá como su mujer, Jos 15, 15-19; Jc 1, 11-13. En 1 S 30, 14, al territorio de los descendientes de C. se le llama Négueb de C.
De C. se encuentran dos elogios en la Escritura el de Matatías, antes de morir, 1 M 2, 56; y el del Eclesiástico, Si 46, 6-9. 2. C., hijo de Jesrón, 1 Cro 2, 18/19/24/42/46/48/49/50.
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