Apocalipsis 4
Nuevo Testamento (AFM 1995) ›1Después de esto vi lo siguiente: Una puerta abierta en el cielo; y la voz que había oído antes, como sonido de trompeta, me dijo: «Sube acá que te mostraré lo que ha de suceder después de esto».
2En el acto caí en éxtasis y vi que había un trono en el cielo, y uno sentado sobre el trono.
3El que estaba sentado era de un aspecto semejante al de una piedra de jaspe y de sardónice; un arco iris rodeaba el trono, de un aspecto parecido a la esmeralda.
4Alrededor del trono vi veinticuatro tronos, y sobre los tronos se sentaban veinticuatro ancianos vestidos de blanco, con coronas de oro sobre sus cabezas.
5Salían del trono relámpagos, voces y truenos, y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, que son los siete espíritus de Dios.
6Había delante del trono como un mar transparente, parecido al cristal. Y en medio del trono, y alrededor del trono, cuatro animales llenos de ojos por delante y por detrás.
7El primer animal es semejante a un león; el segundo animal, como un toro; el tercer animal tiene la cara como la de un hombre; y el cuarto animal, semejante a un águila que vuela.
8Cada uno de los cuatro animales tenía seis alas, y por dentro y por fuera estaban llenos de ojos, y no cesan de repetir día y noche: «Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, es y vendrá».
9Y cada vez que los animales daban gloria, honor y acción de gracias al que se sienta sobre el trono, el que vive por los siglos de los siglos,
10los veinticuatro ancianos se postraban ante el que está sentado en el trono y adoraban al que vive por los siglos de los siglos, y arrojaban sus coronas delante del trono, diciendo:
11«Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú has creado todas las cosas y por tu voluntad existían y han sido creadas».