Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Mateo 20

La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT)

1Porque con el reino de los cielos sucede como con un rico hacendado que salió muy de mañana a contratar jornaleros para su viña.

2Habiendo convenido con ellos en un denario por todo el día, los envió a su viña.

3Salió a eso de las nueve y encontró a otros que estaban sin trabajo en la plaza;

4y les dijo: Id también vosotros a mi viña y os daré lo que fuere justo.

5Y se fueron. Salió de nuevo a eso de las doce y de las tres de la tarde e hizo lo mismo.

6Y a eso de las cinco salió y encontró a algunos que estaban por allí, a los cuales dijo: ¿Cómo es que estáis aquí todo el día sin trabajar?

7Porque nadie nos ha contratado, le contestaron. El les dijo: Id también vosotros a mi viña.

8Y, cuando ya se echó la tarde, dijo el amo de la viña a su administrador: Llama a los jornaleros y págales su jornal, empezando por los últimos y terminando por los primeros.

9Se presentaron los que habían venido a las cinco de la tarde y recibieron un denario.

10Cuando llegaron los primeros, pensaron que cobrarían más; pero también ellos recibieron el denario convenido.

11Después de haberlo cobrado, murmuraban contra el amo,

12y decían: Estos últimos han trabajado sólo una hora, y no has hecho ninguna diferencia entre ellos y nosotros, que hemos soportado el agobio y el calor de la jornada.

13Amigo, respondió el amo a uno de ellos, no te he hecho ninguna injusticia; ¿no te habías ajustado conmigo en un denario?

14Toma tu jornal y vete. A este último quiero dar yo lo mismo que a ti.

15O, ¿es que no puedo hacer lo que quiero en mis asuntos? O, ¿es que vas a tener envidia de mi generosidad?

16Ved cómo los últimos serán los primeros y los primeros los últimos. [Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos]. Tercer anuncio de la pasión.

17Según subía a Jerusalén, tomó Jesús aparte a los doce discípulos y les dijo:

18Mirad que subimos a Jerusalén y el Hijo del hombre será entregado a los jefes de los sacerdotes y a los escribas, que lo condenarán a muerte;

19y lo pondrán en manos de los paganos para que hagan burla de él, para que lo azoten y lo crucifiquen; pero al tercer día resucitará. Ambición de los hijos de Zebedeo.

20Después de esto, la madre de los hijos de Zebedeo junto con sus hijos se llegó a él y se postró en ademán de pedirle algo.

21¿Qué es lo que quieres?, le preguntó Jesús. Haz, le contestó ella, que estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y otro a tu izquierda en tu reino.

22Jesús les respondió: No sabéis lo que pedís. ¿Tenéis valor para beber el cáliz que yo tengo que beber? Lo tenemos, le respondieron.

23Y Jesús les dijo: En efecto, mi cáliz lo beberéis; pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde a mí otorgarlo; es para quienes lo ha reservado mi Padre.

24Cuando los otros diez se enteraron de todo, se disgustaron contra los dos hermanos.

25Pero Jesús los llamó y les dijo: Sabéis que los jefes de las naciones son unos tiranos; y que los grandes abusan de su autoridad.

26No ha de ser así entre vosotros; sino que quien aspire a ser el mayor sea siervo vuestro.

27Y quien aspire a ser el primero sea esclavo de todos.

28Lo mismo que el Hijo del hombre, que no ha venido a ser servido, sino a servir y a entregarse a sí mismo para la redención de todos. Jesús cura a dos ciegos.

29Cuando salieron de Jericó, les fue acompañando un inmenso gentío;

30y dos ciegos que estaban sentados junto al camino, al enterarse de que era Jesús el que pasaba, comenzaron a gritar: ¡Señor, Hijo de David, ten compasión de nosotros!

31La gente les reprendía para hacerles callar; pero ellos levantaban cada vez más la voz gritando: ¡Ten compasión de nosotros, Señor, Hijo de David!

32Jesús se detuvo, los mandó llamar y les preguntó: ¿Qué queréis que os haga?

33¡Señor, le respondieron, que se abran nuestros ojos!

34Compadecido Jesús, les tocó los ojos y al instante recobraron la vista. Luego siguieron en pos de él.

WhatsApp