Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Efesios 4

La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT)

1II. PARTE MORAL: La vida cristiana debe corresponder al misterio (4,1-6,20) 1.º) Exhorta Pablo a vivir en conformidad con la convocación cristiana (4,1-5,20) Exhortación a vivir en unidad de espíritu. Así pues, yo, prisionero por la causa del Señor, os exhorto a que viváis una vida digna de la asamblea a que habéis sido convocados,

2con toda humildad, mansedumbre y longanimidad; soportándoos unos a otros con caridad;

3siendo solícitos por conservar la unidad del espíritu mediante el vínculo de la paz.

4Uno es el cuerpo y uno el espíritu, como también habéis sido convocados en una esperanza, la de vuestra asamblea.

5Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo.

6Un solo Dios y Padre de todos, que está por encima de todo, a través de todo y en todo.

7Exhortación al crecimiento del cuerpo de Cristo. Sin embargo, a cada uno nos ha dado Dios la gracia en la medida que nos ha dado Cristo.

8Así dice la escritura: Al subir a la altura, a los cautivos mismos se llevó prisioneros; y repartió sus dones a los hombres.

9Eso de subir ¿qué significa sino que primero bajó a las regiones más bajas de la tierra?

10El que bajó es el mismo que subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.

11Y él mismo (Cristo) ha constituido a los unos apóstoles, a los otros profetas, a éstos evangelistas, a aquéllos pastores y doctores.

12Y los ha constituido para organizar a los fieles en la obra del ministerio, en la edificación del cuerpo de Cristo,

13hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en la «superciencia» del Hijo de Dios, a la madurez propia del varón perfecto, al completo desarrollo orgánico del «pleroma» de Cristo.

14Así ya no seremos niños ni juguete de las olas, llevados de acá para allá a todo viento de doctrina suscitada por las malas artes de los hombres y que lleva astutamente a las maquinaciones del error.

15Por el contrario, profesando la verdad y con espíritu de caridad, crezcamos en todo con la mira puesta en él, que es la cabeza, Cristo.

16De él recibe influjo todo el cuerpo, bien trabado y unido a través del complejo de ligamentos que lo nutren. Y así, según la actividad propia de cada uno de los miembros, va el cuerpo efectuando su propio crecimiento y edificándose en caridad.

17Exhortación a revestirse del hombre nuevo. Os digo, pues, y os conjuro en el nombre del Señor: No viváis ya como viven los gentiles, que viven desprovistos de sentido moral.

18Tienen el espíritu en tinieblas, están excluidos de la vida de Dios por su afectada ignorancia y por la obstinación de su corazón;

19tanto que, embrutecidos, se entregaron con frenesí a la lujuria, cometiendo toda clase de impurezas.

20En cambio vosotros no habéis aprendido tal lección en Cristo,

21si es que, después de haber oído hablar de él, habéis sido instruidos tal como es la verdad en Jesús:

22esto es, por lo que se refiere a vuestro primer género de vida, a despojaros del hombre viejo que corre a la ruina tras las concupiscencias seductoras;

23a dejaros renovar una y otra vez por el espíritu que actúa en vuestro interior;

24y a revestiros del hombre nuevo, creado a imagen de Dios en justificación y santidad verdaderas.

25Deberes mutuos de los cristianos como miembros del cuerpo de Cristo. Por lo cual, desechando la mentira, hable cada uno con verdad a su prójimo, como miembros que somos unos de otros.

26Enojaos, pero no pequéis. Que no se ponga el sol sin que hayáis dado fin a vuestro enojo.

27No deis entrada al diablo.

28El que roba, que ya no robe, sino que trabaje y se fatigue en hacer algo de provecho con sus manos para tener algo que dar al que se halla en necesidad.

29No salga de vuestra boca palabra desedificante, sino la que sirva para la necesaria edificación, comunicando gracia a los oyentes.

30Y no provoquéis más al santo espíritu de Dios, con el cual fuisteis marcados para el día de la redención.

31Desterrad de entre vosotros todo exacerbamiento, animosidad, ira, pendencia, insulto y toda clase de maldad.

32Sed por el contrario bondadosos y compasivos unos con otros, y perdonaos mutuamente como también Dios os ha perdonado en Cristo.

WhatsApp