Colosenses 3
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1II. PARTE MORAL: La vida gloriosa de Cristo, modelo de nuestra vida en la tierra (3,1-4,6) Solidaridad del cristiano con Cristo resucitado y glorioso. Si habéis sido resucitados con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde Cristo está sentado a la diestra de Dios.
2Poned vuestro corazón en las cosas del cielo, no en las de la tierra.
3Porque habéis muerto, y vuestra vida está oculta junto con Cristo en Dios.
4Cuando se manifieste Cristo, que es vida vuestra, os manifestaréis también vosotros con él revestidos de gloria.
5Huida de los vicios antiguos. Mortificad, pues, las pasiones de vuestro hombre terrenal: La fornicación, la impureza, la concupiscencia, los malos deseos y la avaricia, que es una idolatría.
6Por ellos se desata la cólera de Dios.
7Y en ellos anduvisteis también vosotros cuando vivíais entregados a ellos.
8Pero ahora dejad también vosotros a un lado todo eso: La ira, la indignación, la malignidad, la maledicencia y el torpe lenguaje.
9No os engañéis unos a otros. Despojaos del hombre viejo con sus malas pasiones
10y revestíos del hombre nuevo que se va renovando y va subiendo a la «superciencia» de Dios y se va conformando con la imagen del que lo creó.
11Así no hay griego ni judío, circunciso ni incircunciso, ni bárbaro ni escita ni esclavo ni libre. Sólo Cristo todo y en todos.
12Virtudes cristianas que se deben adquirir. Por lo tanto, elegidos como sois de Dios, consagrados a él y objeto de su predilección, revestíos de entrañas de misericordia, de bondad, de humildad, de mansedumbre y de longanimidad.
13Soportaos unos a otros y perdonaos mutuamente, cuando alguno tenga motivo de queja contra otro. Como el Señor os ha perdonado, perdonad también vosotros.
14Pero por encima de todas estas virtudes, revestíos de la caridad, que es vínculo de la integridad eclesial.
15Que en vuestros corazones esté todo reglamentado y dirigido por la paz de Cristo, en la que Dios os convocó para formar un solo cuerpo. Y celebrad acciones de gracias en vuestras asambleas.
16Que la palabra de Cristo viva entre vosotros en todo su esplendor. Instruíos unos a otros en toda ciencia espiritual; exhortaos mutuamente con salmos, himnos y cánticos inspirados por el espíritu; y con gratitud cantad al Señor desde lo íntimo de vuestro corazón.
17Y todo cuanto hagáis de palabra o de obra, hacedlo todo en el nombre de Jesús, el Señor, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
18Cuadro de la verdadera familia cristiana. Vosotras, mujeres, vivid sumisas a vuestros maridos, como conviene a miembros de Cristo.
19Vosotros, hombres, amad a vuestras esposas y no seáis duros con ellas.
20Vosotros, hijos, obedeced en todo a vuestros padres; esto es acepto a los ojos de Dios en el servicio del Señor.
21Padres, no tratéis con exasperación a vuestros hijos, no sea que salgan pusilánimes.
22Esclavos, vivid sumisos en todo a vuestros amos de aquí abajo; no seáis como quien sólo trabaja en presencia del amo, como pretendiendo halagar a los hombres; trabajad con rectitud de intención y en el temor de Dios.
23Haced vuestros trabajos con entera voluntad, como quien sirve al Señor y no a los hombres,
24sabiendo que del Señor habéis de recibir en pago su herencia. Sed esclavos de Cristo, del Señor.
25Porque quien comete una injusticia, recibirá el pago de su injusticia. No hay acepción de personas en Dios.