Apocalipsis 2
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1I. Epístolas a las siete iglesias (2,1-3,22) Carta a la iglesia de Efeso. Al ángel de la iglesia de Efeso, escribe: Esto dice el que tiene en su diestra las siete estrellas y el que anda en medio de los siete candelabros de oro:
2Conozco tus obras, tus trabajos, tu constancia en esperarme; sé que no puedes tolerar a los malos; que pusiste a prueba y hallaste mentirosos a los que se dicen apóstoles y no lo son;
3que eres constante en esperar, y que por mi nombre has padecido sin desfallecer.
4Pero tengo algo contra ti: que abandonaste tu primera caridad.
5Recuerda, pues, de qué altura has caído; y arrepiéntete y comienza a practicar tus primeras obras. Si no, mira que voy; y, si no te arrepientes, removeré tu candelabro de su lugar.
6Tienes a tu favor que aborreces las obras de los nicolaítas, que aborrezco yo también.
7Quien tenga oídos, oiga lo que dice el espíritu a las iglesias. Al vencedor daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios.
8Carta a la iglesia de Esmirna. Al ángel de la iglesia de Esmirna, escribe: Esto dice el primero y el último, el que estuvo muerto y revivió:
9Conozco tu tribulación y tu pobreza; pero eres rico. Conozco las injurias que contra ti profieren quienes a sí mismos se llaman judíos y no lo son, sino que son sinagogas de Satanás.
10No tengas miedo por lo que vas a padecer. El diablo os va a arrojar a algunos en la cárcel para que seáis probados; y tendréis tribulación durante diez días. Sé fiel hasta la muerte, que yo te daré la corona de la vida.
11Quien tenga oídos, oiga lo que dice el espíritu a las iglesias. El vencedor no sufrirá daño alguno de la segunda muerte.
12Carta a la iglesia de Pérgamo. Y al ángel de la iglesia de Pérgamo, escribe: Esto dice el que tiene la espada aguda, la de dos filos:
13Sé dónde moras, como que habitas donde está el trono de Satanás. Sé que te mantienes firme en mi nombre, y no negaste mi fe ni siquiera en los días en que Antipas, mi fidelísimo testigo, fue muerto entre vosotros, ahí donde habita Satanás.
14Pero tengo algo contra ti: Toleras ahí a seguidores de la doctrina de Balaán, el que inducía a Balac a poner tropiezos ante los hijos de Israel, a que comiesen lo inmolado a los ídolos y a que fornicasen.
15Así también toleras tú a quienes de igual modo que en Efeso siguen la doctrina de los nicolaítas.
16Arrepiéntete, pues. Si no, mira que voy en seguida y lucharé contra ellos con la espada de mi escotadura.
17Quien tenga oídos, oiga lo que dice el espíritu a las iglesias. Al vencedor daré del maná escondido y una piedrecita blanca con un nombre nuevo en ella escrito, que nadie conoce sino aquel que lo recibe.
18Carta a la iglesia de Tiatira. Al ángel de la iglesia de Tiatira, escribe: Esto dice el Hijo de Dios, el que tiene sus ojos como llamas de fuego y sus pies semejantes al auricalco.
19Conozco tus obras, tu caridad, tu fidelidad, tus servicios, tu constancia en esperarme y tus últimas obras, más numerosas que las primeras.
20Pero tengo algo contra ti: Que consientes a la mujer Jezabel, la que se dice a sí misma profetisa, que extravía con su doctrina a mis siervos para que forniquen y coman de lo ofrecido a los ídolos.
21Yo le he dado tiempo para arrepentirse; pero no quiere arrepentirse de su fornicación.
22Voy a postrarla en el lecho del dolor; y a los que adulteran con ella sumiré en gran tribulación, si no se arrepienten de las obras que han hecho con ella.
23Y a sus hijos los haré morir sin piedad. Así conocerán todas las iglesias que yo soy quien escudriña las entrañas y los corazones, y el que os dará a cada uno según vuestras obras.
24Pero a los demás que quedáis en Tiatira, a los que no seguís semejante doctrina, pues no conocisteis las profundidades, como dicen ellos, de Satanás, digo yo: No arrojaré sobre vosotros otra carga.
25Mantened sólo la que tenéis, hasta que yo vaya.
26Y al que venciere y guardare hasta el fin mis obras, daré potestad sobre las naciones;
27y las destruirá con vara de hierro como se trituran los vasos de barro.
28Como la tengo recibida de mi Padre, yo a mi vez le daré la estrella de la mañana.
29Quien tenga oídos, oiga lo que dice el espíritu a las iglesias.