Tobías 8
Sagrada Biblia (Félix Torres Amat) ›1Después de haber cenado, condujeron al joven al aposento de la esposa.
2Y Tobías, teniendo presentes las advertencias del ángel, sacó de su alforjilla el pedazo de hígado y corazón, y lo puso sobre unos carbones encendidos.
3Entonces el ángel Rafael cogió al demonio, y lo confinó en el desierto del Egipto superior.
4Al mismo tiempo Tobías exhortó a la doncella, y le dijo: Levántate, Sara, y hagamos oración a Dios, hoy y mañana, y después de mañana; porque estas tres noches las pasaremos unidos en oración con Dios, y pasada la tercera noche haremos vida maridable.
5Pues nosotros somos hijos de santos, y no podemos juntarnos a manera de los gentiles, que no conocen a Dios.
6En efecto, alzándose ambos, oraban con mucho fervor, para que se dignase Dios conservarlos salvos.
7Y dijo Tobías: Oh Señor Dios de nuestros padres, bendígante los cielos, y la tierra, y el mar, y las fuentes, y los ríos, y todas tus criaturas que hay en ellos.
8Tú formaste a Adán del lodo de la tierra, y le diste a Eva por ayuda suya y compañera.
9Ahora pues, Señor, tú sabes que no movido de concupiscencia tomo a esta hermana mía por esposa, sino por el solo deseo de tener hijos que bendigan tu santo Nombre por los siglos de los siglos.
10Asimismo Sara dijo: Ten misericordia de nosotros, oh Señor, ten misericordia de nosotros, y haz que ambos lleguemos sanos a la vejez.
11Raguel, estando cerca el primer canto de los gallos, mandó llamar a sus criados, y fueron con él a abrir una sepultura.
12Porque decía: Le habrá sucedido lo mismo que a los otros siete maridos que se acercaron a ella.
13Abierta la fosa, volvió Raguel a casa, y dijo a su mujer:
14Envía una de tus criadas a ver si ha muerto, para enterrarlo antes que amanezca.
15Envió luego ella una de sus criadas; la cual entrando en el aposento, los encontró sanos y salvos, que estaban durmiendo ambos;
16y volvió a dar la buena noticia; con lo que alabaron a Dios tanto Raguel como Ana, su mujer,
17y dijeron: Te alabamos y damos gracias, oh Señor Dios de Israel, porque no ha sucedido lo que temíamos;
18sino que has hecho que experimentásemos tu misericordia, y has expelido lejos de nosotros el enemigo que nos perseguía,
19compadeciéndote de los dos hijos únicos de sus padres. Haz, Señor, que te bendigan ellos más cumplidamente, y te ofrezcan el sacrificio de la alabanza por su perfecta salud, para que conozca el mundo todo que tú eres el solo y único Dios en toda la tierra.
20Al instante mandó Raguel a sus siervos, que antes que amaneciese terraplenaran la fosa que había abierto.
21Y dijo a su mujer que dispusiese un convite, y que preparase todas las provisiones necesarias para los caminantes. 22. Hizo también matar dos vacas gordas y cuatro carneros, y convidar a todos sus vecinos y amigos. 23. Después Raguel hizo jurar a Tobías que se detendría con él dos semanas. 24. De todos sus bienes dio Raguel la mitad a Tobías, y de la otra mitad declaró, haciendo escritura, heredero, para después de muerto él y su mujer, al mismo Tobías.