Salmos 64
Sagrada Biblia (Félix Torres Amat) ›163:2 Escucha oh Dios mío, mi oración, cuando a ti clamo; libra mi alma del temor que me causa el enemigo.
263:3 Tú me has defendido de la conspiración de los malignos, del tropel de los que obran la iniquidad.
363:4 Ellos aguzaron sus lenguas como espada; asestaron su arco emponzoñado,
463:5 para asaetear desde una emboscada al inocente.
563:6 De repente le harán el tiro, sin temor alguno; obstinados en su infame designio, trataron de armar ocultos lazos, y dijeron: ¿Quién los podrá descubrir?
663:7 Discurrieron mil invenciones para hacer el mal; se cansaron de escudriñar ardides. Se envalentonará el hombre meditando grandes proyectos.
763:8 Mas Dios será ensalzado. Las heridas que ellos hagan son como las que hacen las flechas que disparan los niños.
863:9 Y sus lenguas han flaqueado contra ellos mismos. Quedaron asombrados cuantos los veían,
963:10 y no hubo quien se atemorizase. Con lo cual publicaron todos las obras de Dios y meditaron sobre sus hechos.
1063:11 Se alegrará el justo en el Señor, y esperará en él; y serán aplaudidos todos los de recto corazón.