Salmos 60
Sagrada Biblia (Félix Torres Amat) ›159:3 Inscripción para una columna. Salmo de David, para instrucción, cuando quemó la Mesopotamia de Siria y a Soba, y vuelto Joab, venció la Idumea, derrotando doce mil hombres en el valle de las Salinas. Oh Dios, tú nos desechaste, e hiciste que quedásemos arruinados; montaste en cólera pero te apiadaste de nosotros.
259:4 Hiciste estremecer la tierra, y la llenaste de turbación. Cura sus llagas, porque está toda ella muy mal parada.
359:5 Cosas bien duras hiciste sufrir a tu pueblo; nos hiciste beber vino de amargura.
459:6 Diste a los que te temían una señal, para que huyesen de los tiros de tu arco; a fin de que se librasen los que tú amas.
559:7 Sálvame, Señor, con tu diestra, y óyeme benigno.
659:8 Habló Dios en su santuario, y tendré motivo de regocijarme; pues repartiré los campos de Siquem, y mediré el valle de los Tabernáculos.
759:9 Mío es Galaad, mío es Manasés, y Efraín mi principal fuerza.
859:10 Judá es mi rey; Moab es un vaso de mi esperanza, o un país que adquiriré. Sujetaré la Idumea a mi imperio, se me someterán los extranjeros.
959:11 ¿Quién me conducirá a la ciudad fuerte? ¿Quién me conducirá hasta la Idumea?
1059:12 ¿Quién sino tú, ¡oh Dios!, que nos habías desamparado? ¿No vendrás tú, Señor, a la cabeza de nuestros ejércitos?
1159:13 Danos tu socorro en la tribulación, porque vana es la salvación que viene del hombre.
1259:14 Con Dios haremos proezas y él aniquilará a nuestros enemigos.