Salmos 58
Sagrada Biblia (Félix Torres Amat) ›157:2 No destruyas a tu siervo. Si verdaderamente hacéis profesión de la justicia, sean rectos vuestros juicios, ¡oh hijos de los hombres!
257:3 Mas vosotros obráis inicuamente en vuestro corazón, y empleáis vuestras manos en tramar injusticias en la tierra.
357:4 Los pecadores andan enajenados desde cuando nacieron; se descarriaron desde el vientre de sus madres; no hablan más que falsedades.
457:5 Su furor es semejante al de una serpiente; como el del áspid que se hace sordo, que te tapa las orejas,
557:6 y no quiere escuchar la voz de los encantadores, ni del hechicero por más diestro que sea en los encantamientos.
657:7 Pero Dios les quebrará los dientes dentro de la misma boca; las muelas de esos leones las desmenuzará el Señor.
757:8 Todos serán reducidos a la nada, como agua que pasa y se disipa; tenso tiene el Señor su arco hasta tanto que sean abatidos.
857:9 Como la cera que se derrite, así serán deshechos; cayó fuego sobre ellos, y no vieron más el sol.
957:10 Antes que los enemigos, que son, oh justos, vuestras espinas, lleguen a hacerse una zarza, vivos así como están los devorará el Señor en su ira.
1057:11 Se alegrará el justo al ver la venganza; y lavará sus manos en la sangre de los pecadores.
1157:12 Entonces dirán los hombres: Pues el justo recibe su galardón, es indudable que hay un Dios que ejerce su juicio sobre ellos en la tierra.