Salmos 41
Sagrada Biblia (Félix Torres Amat) ›140:2 Bienaventurado aquel que piensa en el necesitado y en el pobre; el Señor le librará en el día aciago.
240:3 Guárdelo el Señor, y confórtelo y hágalo feliz en la tierra, y no lo entregue a discreción de sus enemigos.
340:4 Consuélelo el Señor cuando se halle postrado en el lecho de su dolor; tú mismo, Señor, lo sostenías en su cama en su enfermedad.
440:5 En cuanto a mí dije: Señor, ten lástima de mí; sana mi alma, porque pequé contra ti.
540:6 Prorrumpían mis enemigos en imprecaciones contra mí: ¿Cuándo morirá éste, decían, y se acabará su memoria?
640:7 Que si alguno entraba a visitarme, hablaba con mentira, tramando en su corazón iniquidades. Salíase afuera y se confabulaba
740:8 con los otros. Susurraban contra mí todos mis enemigos; todos conspiraban para acarrearme males.
840:9 Sentencia inicua pronunciaron contra mí. Mas, ¿por ventura el que duerme no volverá a levantarse?
940:10 Lo que más es, un hombre con quien vivía yo en dulce paz, de quien yo me fiaba, y que comía de mi pan, ha urdido una gran traición contra mí.
1040:11 Pero tú, Señor, ten piedad de mí y levántame, que yo les daré a ellos su merecido.
1140:12 En esto habré conocido que tú me amas; pues no tendrá mi enemigo que holgarse a costa mía.
1240:13 Porque tú me has tomado bajo tu protección a causa de mi inocencia, y me has puesto en lugar seguro ante tu acatamiento por toda la eternidad.
1340:14 Bendito sea el Señor Dios de Israel por los siglos de los siglos. ¡Amén! ¡Amén!