Salmos 16
Sagrada Biblia (Félix Torres Amat) ›115:1 Sálvame, oh Señor, pues tengo puesta en ti toda mi esperanza.
215:2 Yo dije al Señor: Tú eres mi Dios, que no tienes necesidad de mis bienes.
315:3 Cumplido ha maravillosamente todos mis deseos, en los santos que moran en su tierra.
415:4 Multiplicaron los impíos sus miserias, o sus miserables deidades; en pos de las cuales corrían aceleradamente. No seré yo el que convoque sus sanguinarios sacrificios, ni siquiera tomaré en boca sus nombres.
515:5 El Señor es la parte que me ha tocado en herencia, y la porción destinada para mí. Tú eres, oh Señor, el que me restituirá y conservará mi heredad.
615:6 En delicioso sitio me cupo la suerte; hermosa es, a la verdad, la herencia que me ha tocado.
715:7 Alabaré, pues, al Señor, que me ha dado este entendimiento; a lo cual, aun durante la noche, mi corazón me excitaba.
815:8 Yo contemplaba siempre al Señor delante de mí, como quien está a mi diestra para sostenerme.
915:9 Por eso se regocijó mi corazón, y prorrumpió en cánticos alegres mi lengua; y además también mi carne descansará con la esperanza.
1015:10 Porque yo sé que no has de abandonar tú, oh Señor, mi alma en el sepulcro; ni permitirás que tu Santo experimente la corrupción.
1115:11 Me hiciste conocer las sendas de la vida; me colmarás de gozo con la vista de tu divino rostro; en tu diestra se hallan delicias eternas.