Salmos 141
Sagrada Biblia (Félix Torres Amat) ›1140:1 Señor, a ti he clamado, óyeme benigno; atiende mi voz, cuando hacia ti la dirijo.
2140:2 Ascienda mi oración ante tu acatamiento, como el olor del incienso; sea la elevación de mis manos tan grata, como el sacrificio de la tarde.
3140:3 Pon, Señor, un guardia en mi boca, y un candado que cierre enteramente mis labios.
4140:4 No permitas que se deslice mi corazón a palabras maliciosas, para pretextar excusas en los pecados, como hacen los hombres malvados; en sus delicias no quiero tomar parte.
5140:5 El justo me corregirá y reprenderá con caridad y misericordia; pero nunca llegará a ungir con bálsamo mi cabeza el pecador. Porque mis oraciones se dirigirán siempre contra sus antojos.
6140:6 Perecerán los caudillos, estrellándose contra las peñas. Oirán cómo han sido eficaces mis palabras.
7140:7 Al modo que en el campo se desmenuza el grueso terrón, así fueron esparcidos nuestros huesos; estuvimos a punto de morir.
8140:8 Pero, Señor, pues mis ojos están levantados hacia ti, ¡oh Señor!, pues en ti he esperado, no me quites la vida.
9140:9 Guárdame de los lazos que me han armado, y de las emboscadas de esa malvada gente.
10140:10 Caerán los pecadores en sus mismas redes, mientras que yo pasaré libre y seguro.