Cantar de los Cantares 1
Sagrada Biblia (Félix Torres Amat) ›1--
2Reciba yo un ósculo santo de su boca. Porque tus amores son, ¡oh dulce esposo mío! mejores que el más sabroso vino,
3fragantes como los más olorosos perfumes. Bálsamo derramado es tu nombre; por eso las doncellitas te quieren tanto.
4Atráeme tú mismo en pos de ti, y correremos todas al olor de tus aromas. Me introdujo el rey en su gabinete, elevándome a esposa suya. Saltaremos de contento, y nos regocijaremos en ti, conservando la memoria de tus castos amores, superiores a las delicias del vino. Por eso te aman los rectos de corazón.
5Negra soy, o morena, hija de Jerusalén , pero soy bien parecida; soy como las tiendas de Cedar, como los pabellones de Salomón .
6No reparéis, pues, en que soy morena; porque me ha robado el sol mi color, cuando los hijos de mi madre se declararon contra mí, y me pusieron a guarda de viñas. ¡Ay!, mi propia viña no la guardé.
7¡Oh tú, el querido de mi alma!, dime dónde tienes los pastos, dónde el sesteadero al llegar el mediodía, para que no tenga yo que ir vagueando tras de los rebaños de tus compañeros.
8Si lo ignoras, ¡oh hermosísima entre las mujeres!, sal fuera, y ve siguiendo las huellas de los ganados, y guía tus cabritillos a pacer junto a las cabañas de los pastores de mis ovejas.
9A mis hermosos y arrogantes caballos uncidos en las carrozas que me ha dado el faraón, te tengo yo comparada, amiga mía.
10Lindas son tus mejillas así como de tortolilla; tu cuello como si estuviera adornado de collares de perlas.
11Gargantillas de oro haremos para ti, taraceadas de plata.
12Mientras estaba el rey recostado en su asiento, mi nardo precioso difundió su fragancia.
13Manojito de mirra es para mí el amado mío; entre mis pechos quedará.
14Racimo de cipro es mi amado para mí, cogido en las viñas en Engaddi.
15¡Oh y qué hermosa eres, amiga mía!, ¡cuán bella eres! Son tus ojos vivos y brillantes como los de la paloma.
16Tú sí, amado mío, que eres el hermoso y el agraciado. De flores es nuestro lecho,
17de cedro las vigas de nuestras habitaciones, y de ciprés sus artesonados.