Salmos 65
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›164:2 Oh Dios, tú mereces un himno en Sión y a ti se te cumplen los votos.
264:3 A ti, que escuchas la oración, ha de presentar todo mortal
364:4 sus acciones pecaminosas. Innumerables son nuestros delitos pero tú los perdonas.
464:5 Dichoso el que tú eliges e invitas a morar en tus atrios. Que nos saciemos de los bienes de tu casa, de los dones sagrados de tu templo.
564:6 Con portentos favorables nos respondes, Dios Salvador nuestro, esperanza de los confines de la tierra y del océano lejano.
664:7 Tú afianzas los montes con tu fuerza ceñido de poder.
764:8 Tú acallas el estruendo del mar, el estruendo de las olas y el tumulto de los pueblos.
864:9 Los habitantes de los confines se sobrecogen ante tus signos y tú haces que canten de júbilo las puertas de la aurora y del ocaso.
964:10 Tú cuidas de la tierra, la riegas, la enriqueces sin medida; La acequia de Dios va llena de agua. Preparas sus trigales. Así preparas la tierra:
1064:11 empapas sus surcos, igualas los terrones, la mulles con lloviznas; bendices sus brotes.
1164:12 Coronas el año con tus bienes y tus rodadas rezuman abundancia;
1264:13 rezuman los pastos del páramo, y las colinas se orlan de alegría;
1364:14 las praderas se visten de rebaños y los valles se cubren de mieses que aclaman y cantan.