Salmos 38
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›137:2 Señor, no me reprendas con ira, no me corrijas con furor.
237:3 Tus flechas se me han clavado y tu mano pesa sobre mí.
337:4 No hay parte ilesa en mi cuerpo, a causa de tu enojo, no me queda un hueso sano, a causa de mi pecado.
437:5 Mis culpas sobrepasan mi cabeza; como fardo pesado gravitan sobre mí.
537:6 Hieden mis llagas podridas, a causa de mi insensatez.
637:7 Estoy encorvado, profundamente abatido, todo el día camino sombrío.
737:8 ¡Tengo las espaldas ardiendo, no hay parte ilesa en mi cuerpo!
837:9 Agotado, totalmente aplanado, rujo y bramo en mi interior.
937:10 Señor mío, mis lamentos están ante ti, no se te ocultan mis gemidos.
1037:11 Mi corazón se agita, me abandonan las fuerzas, y me falta hasta la luz de los ojos.
1137:12 Mis amigos y compañeros permanecen ajenos a mi dolencia, mis familiares se mantienen a distancia.
1237:13 Me tienden trampas los que quieren matarme, los que desean mi desgracia me difaman, todo el día rumorean calumnias.
1337:14 Pero, como un sordo, no oigo, como mudo, no abro la boca;
1437:15 soy como uno que no oye ni tiene réplica en su boca.
1537:16 Yo espero en ti, Señor, tú me escucharás, Señor Dios mío.
1637:17 Me dije: Que no se rían a mi costa quienes se insolentan contra mí cuando vacilen mis pasos.
1737:18 ¡A punto estuve de caer mientras perduraba mi pena!
1837:19 Sí, yo confieso mi culpa, me duele mi pecado.
1937:20 Mis enemigos mortales son poderosos, son muchos mis enemigos traidores.
2037:21 Los que me devuelven mal por bien y me atacan cuando procuro el bien.
2137:22 No me abandones, Señor, Dios mío, no te alejes de mí;
2237:23 ven pronto a socorrerme, Señor mío, mi salvación.