Salmos 25
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›124:1 A ti, Señor Dios mío, elevo mi alma:
224:2 en ti confío, no quede defraudado, ni se rían de mí mis enemigos.
324:3 Los que esperan en ti no queden defraudados; queden defraudados los que traicionan por nada.
424:4 Indícame, Señor, tus caminos, enséñame tus sendas;
524:5 encamíname fielmente, enséñame, pues tú eres mi Dios salvador, y en ti espero todo el día
624:6 Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas,
724:7 no recuerdes mis pecados juveniles, y mis culpas; acuérdate de mí según tu amor por tu bondad, Señor.
824:8 El Señor es bueno y recto: indica su camino a los pecadores;
924:9 encamina rectamente a los humildes, enseña su camino a los humildes.
1024:10 Las sendas del Señor son amor y fidelidad para los que guardan los preceptos de su alianza.
1124:11 Por tu Nombre, Señor, perdona mi grande iniquidad.
1224:12 ¿Hay alguien que respete al Señor? Él le indicará el camino que ha de elegir:
1324:13 La felicidad será su morada y su descendencia poseerá la tierra.
1424:14 El Señor se confía a sus fieles y les revela lealmente su alianza.
1524:15 Mis ojos están fijos en el Señor, que él sacará mis pies de la red.
1624:16 Vuélvete a mí y ten piedad, que estoy solo y afligido.
1724:17 Alivia las angustias de mi corazón y sácame de mis congojas.
1824:18 Mira mi aflicción y mi fatiga y perdona todos mis pecados;
1924:19 mira cuántos son mis enemigos cuán violento el odio que me tienen.
2024:20 Protege mi vida y líbrame, no me avergüence de haberme acogido a ti.
2124:21 La rectitud y la honradez me custodiarán porque espero en ti.
2224:22 ¡Salva, oh Dios, a Israel de todos sus angustias!