Salmos 17
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›116:1 Escucha, Señor, mi demanda, atiende a mi clamor, presta oído a mi súplica: destruye los labios mentirosos.
216:2 Aparezca ante ti mi justicia, tus ojos observen la rectitud.
316:3 Sondea mi corazón, revísalo de noche pruébame en el crisol, no hallarás tacha en mí. Mi boca no ha faltado
416:4 las obras de tus manos, he observado el mandato de tus labios.
516:5 Mis piernas se mantuvieron firmes; en los senderos abruptos, en tu ruta mis pies no vacilaron.
616:6 Yo te llamo porque me respondes, inclina tu oído y escucha mi palabra.
716:7 Salvador de los que se refugian en ti, muestra las maravillas de tu amor ante quienes se rebelan contra tu diestra.
816:8 Guárdame como a la niña de tus ojos, a la sombra de tus alas escóndeme
916:9 de los malvados que me asaltan, del enemigo mortal que me acorrala.
1016:10 Han cerrado sus entrañas, su boca habla con soberbia.
1116:11 Mis piernas vacilan; ellos me asedian, fijan en mí sus ojos para derribarme por tierra.
1216:12 Son como un león ávido de presa, como cachorro agazapado en su escondrijo.
1316:13 Levántate, Señor, hazle frente, doblégalo y con tu espada sácame vivo del malvado.
1416:14 Mátalos con tu mano, Señor, quítalos del mundo, erradícalos de la tierra. A tus protegidos llénales el vientre, que sus hijos queden hartos y dejen el resto para los más pequeños.
1516:15 Y yo, por mi inocencia, veré tu rostro, al despertar me saciaré de tu presencia.