Proverbios 2
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Hijo mío, si aceptas mis palabras y conservas mis mandatos,
2escuchando a la sabiduría y prestando atención a la prudencia;
3si invocas a la inteligencia y llamas a la prudencia;
4si la procuras como el dinero y la buscas como un tesoro,
5entonces comprenderás el respeto del Señor y alcanzarás el conocimiento de Dios.
6Porque es el Señor quien da la sabiduría, de su boca proceden saber e inteligencia;
7Él reserva su ayuda para los hombres rectos, es escudo para el de conducta intachable,
8cuida el camino del derecho y custodia la senda de sus fieles.
9Entonces comprenderás la justicia y el derecho, la rectitud y toda conducta buena,
10porque entrará en tu mente la sabiduría y sentirás gusto en el saber,
11la sagacidad te guardará, la prudencia te protegerá
12para librarte del mal camino, del hombre que habla perversamente,
13de los que abandonan el sendero recto para seguir caminos tenebrosos,
14de los que gozan haciendo el mal y se alegran de la perversión,
15siguen senderos torcidos y sendas extraviadas;
16para librarte de la ramera, de la prostituta que halaga con sus palabras,
17que abandonó al compañero de su juventud, olvidó la alianza de su Dios;
18su casa se inclina hacia la muerte, sus sendas hacia el país de las sombras;
19los que entran allí no retornan, no alcanzan las sendas de la vida.
20Para que sigas el buen camino y te mantengas en sendas honradas,
21porque los rectos habitarán la tierra y los íntegros permanecerán en ella;
22mientras que los malvados serán expulsados de la tierra y los traidores serán arrancados de ella.