Malaquías 3
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Miren, yo envío mi mensajero a preparar el camino delante de mí. De pronto entrará en el santuario el Señor que buscan; el mensajero de la alianza que tanto desean, mírenlo entrar –dice el Señor Todopoderoso–.
2¿Quién resistirá cuando él llegue? ¿Quién quedará de pie cuando aparezca? Será fuego de fundidor, blanqueador de lavandero:
3se sentará como fundidor a refinar la plata, refinará y purificará como plata y oro a los levitas, y ellos ofrecerán al Señor ofrendas legítimas.
4Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y Jerusalén, como en tiempos pasados, como en años remotos.
5Los llamaré a juicio, seré testigo exacto contra hechiceros, adúlteros y aquellos que juran en falso, contra los que defraudan al obrero en su sueldo, oprimen a viudas y huérfanos y atropellan al emigrante sin tenerme respeto –dice el Señor Todopoderoso–.
6Yo, el Señor, no he cambiado y ustedes, hijos de Jacob, no han acabado.
7Desde los tiempos de sus antepasados se apartan de mis preceptos y no los observan. Vuelvan a mí y volveré a ustedes –dice el Señor Todopoderoso–. Ustedes dicen: ¿por qué tenemos que volver?
8–¿Puede un hombre defraudar a Dios como ustedes intentan defraudarme? Ustedes dicen: ¿En qué te defraudamos? –En los diezmos y tributos:
9han incurrido en maldición, porque toda la nación me defrauda.
10Traigan íntegros los diezmos al tesoro del templo para que haya sustento en mi templo. Hagan la prueba conmigo –dice el Señor Todopoderoso–y verán cómo les abro las compuertas del cielo y derrocho sobre ustedes bendiciones en abundancia.
11Alejaré la langosta para que no les destruya la cosecha del campo ni les despoje los viñedos de los campos –dice el Señor Todopoderoso–.
12Todos los pueblos los felicitarán, porque serán mi país favorito –dice el Señor Todopoderoso–.
13Dice el Señor: sus discursos son insolentes contra mí. Y ustedes todavía preguntan: ¿en qué te ofenden nuestras palabras?
14–Porque dicen: No vale la pena servir a Dios, ¿qué sacamos con guardar sus mandamientos y andar enlutados ante el Señor Todopoderoso?
15Tenemos que felicitar a los arrogantes: los malvados prosperan, desafían a Dios y quedan sin castigo.
16Así comentaban entre sí los fieles del Señor, el Señor atendió y lo oyó. Ante él se escribía un libro de memorias: Fieles del Señor que estiman su nombre.
17Dice el Señor Todopoderoso: el día que yo actúe, ellos serán mi propiedad; los perdonaré como un padre al hijo que le sirve;
18entonces verán la diferencia entre buenos y malos, entre los que sirven a Dios y los que no le sirven.