Levítico 6
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1El Señor dijo a Moisés:
2–El que cometa un delito contra el Señor defraudando a su prójimo, en un depósito, préstamo, robo, explotación o
3apropiación con juramento falso de algo perdido –uno de los pecados que suelen cometer los hombres–,
4pecando e incurriendo en culpa, deberá restituir lo robado, lo ganado con explotación, el depósito o lo perdido que se apropió
5con juramento falso. Lo restituirá por completo con recargo de un veinte por ciento, y se lo devolverá al propietario al ofrecer el sacrificio penitencial.
6Como víctima, ofrecerá al Señor un carnero sin defecto, tasado en proporción al delito.
7Lo llevará al sacerdote, quien realizará la expiación ante el Señor, y se le perdonará cualquier delito que haya cometido.
8El Señor habló a Moisés:
9–Da estas órdenes a Aarón y a sus hijos: Ésta es la ley del holocausto: El holocausto arderá sobre el fuego del altar de la noche a la mañana, y el fuego del altar arderá sin apagarse.
10El sacerdote, vistiéndose con su túnica de lino, se cubrirá con un pantalón también de lino, retirará del altar la ceniza que deja el fuego al consumir el holocausto y la dejará junto al altar.
11Después se cambiará de vestiduras para sacar la ceniza fuera del campamento a un lugar puro.
12El fuego del altar tiene que arder sin apagarse, el sacerdote lo alimentará con leña cada mañana, sobre ella colocará el holocausto y dejará que se queme la grasa de los sacrificios de comunión.
13Es un fuego que tiene que arder sobre el altar continuamente, sin apagarse.
14Ésta es la ley de la ofrenda: Los aaronitas llevarán la ofrenda al altar, a la presencia del Señor.
15Y tomando de la ofrenda un puñado de harina de la mejor calidad con aceite y todo el incienso, lo dejará quemarse sobre el altar en obsequio de aroma que aplaca al Señor.
16El resto de la ofrenda lo comerán Aarón y sus hijos. Se comerá sin levadura, en lugar sagrado, en el atrio de la tienda del encuentro lo comerán.
17No se cocerá fermentado, es la parte que les doy de mi ofrenda. Es porción sagrada, como en el sacrificio expiatorio y en el sacrificio penitencial.
18La pueden comer todos los varones aaronitas: es su porción de las ofrendas del Señor, a lo largo de las generaciones. El que las toque queda consagrado.
19El Señor dijo a Moisés:
20–Ofrenda de Aarón y sus hijos el día de su unción: La décima parte de una medida de la mejor harina como ofrenda permanente, la mitad por la mañana y la mitad al atardecer.
21La presentarás preparada con aceite en la sartén, y la ofrenda hecha migajas la ofrecerás en aroma que aplaca al Señor.
22Igualmente hará el sacerdote ungido que le suceda. Ésta es una ley perpetua: toda ella se quemará en honor al Señor.
23Toda ofrenda sacerdotal se ha de quemar por completo, no se comerá.
24El Señor habló a Moisés:
25–Di a Aarón y a sus hijos: Ésta es la ley del sacrificio expiatorio: La víctima por el pecado se degollará en el matadero de los holocaustos, en presencia del Señor. Es porción sagrada.
26El sacerdote que la ofrece la comerá. Se comerá en lugar sagrado, en el atrio de la tienda del encuentro.
27El que toque su carne queda consagrado. El vestido sobre el que salpique sangre de aspersión se lavará en lugar sagrado.
28La vasija en que se cueza, si es de barro, se romperá; si es de bronce, se fregará y se enjuagará.
29Pueden comer la carne todos los sacerdotes varones. Es porción sagrada.
30Pero ninguna víctima expiatoria cuya sangre haya de llevarse a la tienda del encuentro, para expiar en el santuario, se comerá; debe ser quemada.