Lamentaciones 5
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Recuerda, Señor, lo que nos ha pasado; mira y fíjate en nuestras afrentas.
2Nuestra herencia ha pasado a los bárbaros; nuestras casas, a extranjeros;
3hemos quedado huérfanos de padre y nuestras madres han quedado viudas.
4Tenemos que comprar el agua que bebemos y pagar la leña que nos llevamos.
5Nos empujan con un yugo al cuello, nos fatigan sin darnos descanso.
6Hemos pactado con Egipto y Asiria para saciarnos de pan.
7Nuestros padres pecaron, y ya no viven, y nosotros cargamos con sus culpas.
8Unos esclavos nos han sometido y nadie nos libra de su poder.
9Arriesgamos la vida por el pan, porque la espada amenaza en descampado.
10Nuestra piel quema como un horno, torturada por el hambre.
11Violaron a las mujeres en Sión y a las doncellas en los pueblos de Judá;
12con sus manos colgaron a los príncipes, sin respetar a los ancianos;
13forzaron a los jóvenes a mover el molino, y los muchachos sucumbían bajo cargas de leña.
14Los ancianos ya no se sientan a la puerta, los jóvenes ya no cantan;
15ha cesado el gozo del corazón, las danzas se han vuelto duelo;
16se nos ha caído la corona de la cabeza: ¡ay de nosotros, que hemos pecado!
17Por eso está enfermo nuestro corazón y se nos nublan los ojos,
18porque el monte Sión está desolado y los zorros se pasean por él.
19Pero tú, Señor, eres rey por siempre, tu trono dura de edad en edad.
20¿Por qué te olvidas siempre de nosotros y nos tienes abandonados por tanto tiempo?
21Señor, haznos volver hacia ti y volveremos, renueva los tiempos pasados,
22¿o es que ya nos has rechazado, que tu enojo no tiene medida?