Job 2
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Un día fueron los ángeles y se presentaron al Señor; entre ellos llegó también Satán.
2El Señor le preguntó: –¿De dónde vienes? Él respondió: –De dar vueltas por la tierra.
3El Señor le dijo: –¿Te has fijado en mi siervo Job? En la tierra no hay otro como él: es un hombre justo y honrado, religioso y apartado del mal, y tú me has incitado contra él, para que lo aniquilara sin motivo; pero todavía persiste en su honradez.
4Satán respondió: –Una piel por otra piel; uno da todo lo que tiene por la vida.
5Ponle la mano encima, hiérelo en la carne y en los huesos, y te apuesto a que te maldice en tu cara.
6El Señor le dijo: –Haz lo que quieras con él, pero respétale la vida.
7Y Satán se marchó. E hirió a Job con llagas malignas, desde la planta del pie a la coronilla.
8Job agarró un pedazo de teja para rascarse con ella, y permaneció sentado en medio de la ceniza.
9Su mujer le dijo: –¿Todavía persistes en tu honradez? Maldice a Dios y muérete.
10Él le contestó: –Hablas como una necia. Si aceptamos de Dios los bienes, ¿no vamos a aceptar los males? A pesar de todo, Job no pecó con sus labios.
11Tres amigos suyos –Elifaz de Temán, Bildad de Suj y Sofar de Naamat–, al enterarse de la desgracia que había sufrido, salieron de su tierra y se reunieron para ir a compartir su pena y consolarlo.
12Cuando lo vieron a distancia, no lo reconocían y rompieron a llorar; se rasgaron el manto, se echaron polvo sobre la cabeza y hacia el cielo
13y se quedaron con él, sentados en el suelo, siete días con sus noches, sin decirle una palabra, viendo lo atroz de su sufrimiento.