Job 12
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Respondió Job:
2¡Qué gente tan importante son, con ustedes morirá la sabiduría!,
3pero también yo tengo inteligencia y no soy menos que ustedes: ¿quién no sabe todo eso?
4Soy el hazmerreír de mi vecino, yo, que llamaba a Dios y me escuchaba;
5soy una antorcha que el satisfecho no aprecia, pero que sirve a los pies que vacilan.
6Mientras tanto hay paz en las tiendas de los bandidos, y viven tranquilos los que desafían a Dios, pensando que lo manejan a su antojo.
7Pregunta a las bestias y te instruirán, a las aves del cielo y te informarán,
8a los reptiles del suelo y te darán lecciones, te lo contarán los peces del mar:
9con tantos maestros, ¿quién no sabe que la mano del Señor lo ha hecho todo?
10En su mano está la respiración de los vivientes y el aliento de la carne de cada uno.
11¿No distingue el oído las palabras y no saborea el paladar los manjares?
12¿No está en los ancianos la sabiduría y la prudencia en los viejos?
13Pues él posee sabiduría y poder, la inteligencia y la prudencia son suyas.
14Lo que él destruye nadie lo levanta; si él aprisiona, no hay escapatoria;
15si retiene la lluvia, viene la sequía; si la suelta, se inunda la tierra.
16Él posee fuerza y eficacia, suyos son el engañado y el que engaña,
17convierte en imprudentes a los sabios y hace enloquecer a los gobernantes,
18despoja a los reyes de sus insignias y les ata una soga a la cintura,
19hace imprudentes a los sacerdotes y trastorna a los nobles,
20quita la palabra a los consejeros y priva de sensatez a los ancianos,
21arroja desprecio sobre los señores y pone fin a la prepotencia de los robustos;
22revela lo más hondo de las tinieblas y saca a la luz las sombras,
23levanta pueblos y los arruina, engrandece naciones y las destruye,
24quita el talento a los jefes y los extravía por una inmensidad sin caminos;
25van a tientas en densa oscuridad y los hace tambalear como borrachos.