Jeremías 42
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Entonces los capitanes, con Juan, hijo de Carej, y Yezanías, hijo de Hosayas, y todo el pueblo, del menor al mayor, acudieron al profeta Jeremías
2y le dijeron: –Acepta nuestra súplica y reza al Señor, tu Dios, por nosotros y por todo este resto; porque quedamos muy pocos de la multitud, como lo pueden ver tus ojos.
3Que el Señor, tu Dios, nos indique el camino que debemos seguir y lo que debemos hacer.
4El profeta Jeremías les respondió: –De acuerdo; yo rezaré al Señor, su Dios, según me piden, y todo lo que el Señor me responda se lo comunicaré, sin ocultarles nada.
5Ellos dijeron a Jeremías: –El Señor sea testigo veraz y fiel contra nosotros si no cumplimos todo lo que el Señor, tu Dios, te mande decirnos.
6Sea favorable o desfavorable, obedeceremos al Señor, nuestro Dios, a quien nosotros te enviamos, para que nos vaya bien, obedeciendo al Señor, nuestro Dios.
7Pasados diez días, el Señor dirigió la palabra a Jeremías.
8Éste llamó a Juan, hijo de Carej, a todos sus capitanes y a todo el pueblo, del menor al mayor,
9y les dijo: –Así dice el Señor, Dios de Israel, a quien me enviaron para presentarle sus súplicas:
10Si se quedan a vivir en esta tierra, los construiré y no los destruiré, los plantaré y no los arrancaré; porque me pesa el mal que les he hecho.
11No teman al rey de Babilonia, a quien ahora temen; no le teman –oráculo del Señor– porque yo estoy con ustedes para salvarlos y librarlos de su mano.
12Le infundiré compasión para que los compadezca y los deje vivir en sus tierras.
13Pero si dicen: No habitaremos en esta tierra –desobedeciendo al Señor, su Dios–,
14sino que iremos a Egipto, donde no conoceremos la guerra, ni oiremos el toque de trompetas, ni pasaremos hambre de pan, y allí viviremos,
15entonces, resto de Judá, escuchen la Palabra del Señor: Así dice el Señor Todopoderoso, Dios de Israel: Si se empeñan en ir a Egipto para residir allí,
16la espada que ustedes temen los alcanzará en Egipto, el hambre que los asusta se les pegará en Egipto y allí morirán.
17Todos los que se empeñen en ir a Egipto para residir allí, allí morirán por la espada, el hambre y la peste, y no quedará ni un superviviente de todas las calamidades que yo les enviaré.
18Porque así dice el Señor Todopoderoso, Dios de Israel: Como se derramó mi ira y mi cólera sobre los habitantes de Jerusalén, así se derramará mi cólera sobre ustedes si van a Egipto. Serán maldición y espanto, desprecio y burla, volverán a ver este lugar.
19Esto dice el Señor, resto de Judá: No vayan a Egipto. Sépanlo bien, porque yo se lo atestiguo hoy.
20Cierto que se engañan a ustedes mismos cuando me envían al Señor, su Dios, pidiendo que rece por ustedes al Señor, su Dios, y que les comunique todo lo que dice el Señor, su Dios, para cumplirlo.
21Yo se lo he comunicado hoy, y no quieren obedecer al Señor, su Dios, que me ha enviado a ustedes.
22Pues ahora, sépanlo bien: Morirán a espada, de hambre y de peste en el sitio que eligen como residencia.