Jeremías 12
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Así dice el Señor Todopoderoso: Yo los voy a castigar, sus jóvenes morirán a espada, sus hijos e hijas morirán de hambre;
2y no quedará resto de ellos el año que tengan que rendir cuenta, cuando envíe la desgracia a los vecinos de Anatot.
3Aunque tú, Señor, tienes siempre la razón cuando discuto contigo, quiero proponerte un caso: ¿Por qué prosperan los malvados y viven en paz los traidores?
4Las plantas echan raíces, crecen, dan fruto; sí, tú estás cerca de sus labios y lejos de su corazón,
5c porque dicen: No ve nuestras andanzas.
6Si corres con los de a pie y te cansas, ¿cómo competirás con los de a caballo? Aunque en tierra tranquila te sientas seguro, ¿qué harás en la espesura del Jordán?
7He abandonado mi casa y rechazado mi herencia, he entregado el amor de mi alma en manos enemigas;
8porque mi herencia se había vuelto contra mí, rugiendo como león feroz; por eso la detesté;
9mi herencia se había vuelto un leopardo, y los buitres giraban sobre él: ¡vengan, fieras del campo, acérquense a comer!
10Entre tantos pastores destrozaron mi viña y pisotearon mi parcela, convirtieron mi parcela escogida en desierto desolado,
11la dejaron desolada, desértica, ¡qué desolación! Todo el país desolado, ¡y a nadie le importaba!
12Por todas las lomas del desierto llegaron hombres violentos, porque la espada del Señor devora de un extremo al otro del país, y ningún ser vivo se salvará. ¿Hasta cuándo hará duelo la tierra y se secará la hierba del campo? Por la maldad de sus habitantes mueren el ganado y las aves del cielo.
13Sembraron trigo y cosecharon cardos, en vano se agotaron ¡qué miseria de cosecha!, por la ira ardiente del Señor.
14Así dice el Señor a todos los malos vecinos que tocaron la herencia que yo regalé a mi pueblo, Israel: –Yo los arrancaré de sus campos, arrancaré de allí a los judíos.
15Después de arrancarlos, volveré a compadecerme de ellos y a traer a cada uno a su tierra y su herencia.
16Y si aprenden la costumbre de mi pueblo, de jurar por mi Nombre, por la vida del Señor, como ellos enseñaron a mi pueblo a jurar por Baal, se establecerán en medio de mi pueblo.
17Pero a la nación que no obedezca, la arrancaré y la destruiré, oráculo del Señor.