Isaías 3
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Miren que el Señor Todopoderoso aparta de Jerusalén y de Judá toda clase de sustento: todo sustento de pan, todo sustento de agua;
2capitán y soldado, juez y profeta, adivino y anciano;
3jefe de batallón y notable, consejero, artesano y mago y experto en encantamientos.
4Nombraré jefes a muchachos, los gobernarán niños.
5Se atacará la gente, unos a otros, un hombre a su prójimo; se amotinarán muchachos contra ancianos, plebeyos contra nobles.
6Un hombre agarrará a su hermano en la casa paterna y le dirá: Tienes un manto, sé nuestro jefe, toma el mando de esta ruina.
7El otro protestará ese día: No soy médico, y en mi casa no hay pan ni tengo manto: no me nombren jefe del pueblo.
8Se desmorona Jerusalén, Judá se derrumba: porque hablaban y actuaban contra el Señor, rebelándose en presencia de su gloria.
9Su descaro testimonia contra ellos, alardean de sus pecados como Sodoma, no los ocultan: ¡ay de ellos, que se acarrean su desgracia!
10¡Dichoso el justo: le irá bien, comerá el fruto de sus acciones!
11¡Ay del malvado: le irá mal, le darán la paga de sus obras!
12Pueblo mío, a quien un niño pequeño lo tiraniza y mujeres lo gobiernan: pueblo mío, tus guías te extravían, borran el trazado de tus sendas.
13El Señor se levanta a juzgar, de pie va a sentenciar a su pueblo.
14El Señor viene a entablar un pleito con los jefes y príncipes de su pueblo. Ustedes han arrasado las viñas, tienen en casa lo robado al pobre.
15¿Qué es eso? ¿Con qué derecho aplastan a mi pueblo, y pisotean la cara de los pobres? –oráculo del Señor Todopoderoso–.
16Dice el Señor: Porque se envanecen las mujeres de Sión, andan con el cuello estirado provocando con la mirada, caminan con pasos cortos haciendo sonar las pulseras de los pies:
17Por eso el Señor cubrirá de sarna la cabeza de las mujeres de Sión, el Señor desnudará sus vergüenzas.
18Aquel día arrancará el Señor sus adornos: pulseras de los pies, diademas, medias lunas,
19pendientes, brazaletes, velos,
20pañuelos, cadenillas, cinturones, frascos de perfume, amuletos,
21sortijas y anillos de nariz,
22trajes, mantos, chales, bolsos,
23vestidos de gasa y de lino, turbantes y mantillas.
24Y tendrán: en vez de perfume, podredumbre; en vez de cinturón, soga; en vez de rizos, calvicie; en vez de sedas, un sayal; en vez de belleza, cicatriz.
25Tus hombres caerán a espada; tus soldados, en la guerra;
26gemirán y harán luto tus puertas, asolada te sentarás en el suelo.