Isaías 16
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Envíen carneros al soberano del país, desde Petra del desierto al Monte Sión.
2Como pájaros espantados, nidada dispersa, irán las muchachas de Moab por los vados del Arnón.
3Danos consejo, toma una decisión; extiende tu sombra como la noche, en pleno mediodía, esconde a los fugitivos, no descubras al prófugo.
4Da asilo a los fugitivos de Moab, sé tú su escondrijo ante el devastador. Cuando cese la opresión, termine la devastación y desaparezca el que pisoteaba el país,
5habrá en la tienda de David un trono fundado en la lealtad y la verdad: en él se sentará un juez celoso del derecho, y que practique la justicia.
6Nos hemos enterado de la soberbia de Moab, una soberbia desmedida; de su orgullo, su soberbia y su arrogancia; ¿qué vale su inútil charlatanería?
7Por eso gemirán los moabitas por Moab, todos gemirán; por las tortas pasas de Quir Hareset suspiren de puro afligidos.
8Languidece la campiña de Jesbón, la viña de Sibmá, jefes de naciones aplastaron sus sarmientos: hasta Jazer llegaban, serpenteaban por el desierto, sus retoños se extendían y cruzaban el mar.
9Por eso lloraré con el llanto de Jazer por la viña de Sibmá; los regaré con mis lágrimas, Jesbón y Elalé. Que murieron las coplas de tu vendimia y tu cosecha,
10se retiraron del huerto el gozo y la alegría; en las viñas ya no cantan jubilosos, ya no pisan el vino en el lagar, las coplas enmudecieron.
11Por eso mis entrañas por Moab vibran como cítara y mi pecho por Villa del Alfarero.
12Un día se verá a Moab fatigarse hacia su santuario, irá con plegarias a su templo, pero no le valdrá.
13Tal fue la amenaza que en otro tiempo pronunció el Señor contra Moab;
14pero ahora dice el Señor: Dentro de tres años, años de jornalero, será humillada la nobleza de Moab con toda su numerosa plebe, y los que queden serán pocos, escasos e impotentes.