Éxodo 20
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Dios pronunció las siguientes palabras:
2–Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de Egipto, de la esclavitud.
3»No tendrás otros dioses aparte de mí.
4No te harás una imagen, figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra o en el agua bajo tierra.
5No te postrarás ante ellos, ni les darás culto; porque yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso: castigo la culpa de los padres en los hijos, nietos y bisnietos cuando me aborrecen;
6pero actúo con lealtad por mil generaciones cuando me aman y guardan mis preceptos.
7»No pronunciarás el Nombre del Señor, tu Dios, en falso. Porque el Señor no dejará sin castigo a quien pronuncie su Nombre en falso.
8»Fíjate en el sábado para santificarlo.
9Durante seis días trabaja y haz tus tareas,
10pero el día séptimo es un día de descanso, dedicado al Señor, tu Dios: no harás trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu ganado, ni el emigrante que viva en tus ciudades.
11Porque en seis días hizo el Señor el cielo, la tierra y el mar y lo que hay en ellos, y el séptimo descansó; por eso el Señor bendijo el sábado y lo santificó.
12»Honra a tu padre y a tu madre; así prolongarás tu vida en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar.
13»No matarás.
14»No cometerás adulterio.
15»No robarás.
16»No darás testimonio falso contra tu prójimo.
17»No codiciarás los bienes de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su toro, ni su asno, ni nada que sea de él.
18Todo el pueblo percibía los truenos y relámpagos, el sonar de la trompeta y la montaña humeante. Y el pueblo estaba aterrorizado, y se mantenía a distancia.
19Y dijeron a Moisés: –Háblanos tú y te escucharemos; que no nos hable Dios, que moriremos.
20Moisés respondió al pueblo: –No teman: Dios ha venido para probarlos a ustedes, y para que siempre sientan temor de él a fin de que no pequen.
21El pueblo se quedó a distancia y Moisés se acercó hasta la nube espesa donde estaba Dios.
22El Señor habló a Moisés: –Di a los israelitas: Ustedes mismos han visto que les he hablado desde el cielo;
23no me coloquen a mí entre dioses de plata ni se fabriquen dioses de oro.
24Me harás un altar de tierra y en él ofrecerás tus holocaustos, tus sacrificios de comunión, tus ovejas y tus vacas. En los lugares donde haga pronunciar mi Nombre bajaré a ti y te bendeciré.
25Y si quieres hacerme un altar de piedras, no lo construyas con piedras talladas, porque al picar la piedra con la herramienta queda profanada.
26No subas a mi altar por escalones, no sea que al subir por él se te vea tu desnudez.