Eclesiástico (Sirácide) 7
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1No hagas el mal, y el mal no te alcanzará;
2aléjate del pecado, y se apartará de ti;
3no siembres en los surcos de la maldad, si no quieres cosechar siete veces más.
4No pidas a Dios poder ni al rey un puesto de honor;
5no presumas de justo frente a Dios ni de prudente frente al rey;
6no pretendas mandar si te falta energía para reprimir tu soberbia; pues te acobardarás ante el noble vendiendo por dinero tu integridad.
7No te muestres injusto en la asamblea ni te rebajes delante de la población.
8No te enredes dos veces en un pecado, porque ni de uno solo quedarás sin castigo.
9No digas: Dios mirará mis muchas ofrendas, el Altísimo recibirá mis súplicas.
10No seas impaciente en tu oración y no seas avaro en tus limosnas;
11no desprecies al hombre afligido, recuerda que hay quien levanta y humilla.
12No trames violencias contra tu hermano ni tampoco contra tu amigo y compañero;
13no te complazcas en mentir, nada bueno puedes esperar de ello;
14no te metas en la deliberación de los que gobiernan ni multipliques las palabras de tu oración.
15No hagas de mala gana las tareas de servicio, pues el trabajo lo ha creado Dios.
16No te creas que eres más que los otros; recuerda que la cólera de Dios no tarda;
17humilla más y más tu soberbia, pues al hombre lo esperan los gusanos. No insistas repitiendo tu súplica, encomiéndate a Dios y acepta su camino.
18No cambies un amigo por dinero ni a tu hermano querido por oro de Ofir.
19No repudies a una mujer sensata, su belleza vale más que corales.
20No maltrates al servidor cumplidor ni al obrero que se dedica a su oficio.
21Ama al servidor inteligente como a ti mismo y no le niegues la libertad.
22Si tienes ganado, cuida de él; si te es útil, consérvalo;
23si tienes hijos, edúcalos; cuando aún son jóvenes, búscales mujer;
24si tienes hijas, vigila su cuerpo, y no seas condescendiente con ellas;
25casa a tu hija y habrás hecho una gran tarea, pero dásela a hombre prudente;
26si tienes mujer, no la aborrezcas, pero no te fíes de una que no amas.
27Honra a tu padre de todo corazón y no olvides los dolores de tu madre;
28recuerda que ellos te engendraron, ¿qué les darás por lo que te dieron?
29Teme a Dios de todo corazón y venera a sus sacerdotes;
30ama a tu Creador con todas tus fuerzas y no abandones a sus servidores;
31honra a Dios y respeta al sacerdote, y dale su parte como está mandado: grano escogido, contribución para el culto, sacrificios rituales, ofrendas consagradas.
32Extiende la mano también al pobre, para que sea completa tu bendición;
33sé generoso con todos los vivos y a los muertos no les niegues tu piedad;
34no des las espaldas a los que lloran y guarda luto con los que están de luto;
35no abandones al que está enfermo, y él te querrá.
36En todo lo que hagas piensa en el final, y nunca pecarás.
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