Eclesiástico (Sirácide) 40
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Dios ha asignado una penosa tarea y un yugo pesado a los hijos de Adán, desde que salen del vientre materno hasta que vuelven a la madre de los vivientes:
2preocupaciones, temor de corazón y la espera angustiosa del día de la muerte.
3Desde el que ocupa un trono elevado hasta el que se sienta en el polvo y la ceniza;
4desde el que lleva vestidos reales y corona hasta el que se envuelve en un humilde manto:
5¡cuánto afán y ansiedad y temor, miedo a la muerte, resentimiento, peleas! Y cuando se echa a descansar en la cama, el sueño nocturno lo turba:
6descansa un momento, apenas un instante, y lo agitan las pesadillas; aterrorizado por las visiones de su fantasía, como quien escapa huyendo del que lo persigue;
7y cuando se ve libre, se despierta sorprendido de que su terror no tenía objeto.
8Esto sucede a los vivientes, hombres y animales, y siete veces más a los pecadores:
9peste y asesinatos, rivalidad y puñales, ruina y desastre, hambre y muerte.
10Para el malvado fue creada la desgracia, por su culpa no se aleja la destrucción.
11Lo que viene de la tierra vuelve a la tierra, lo que viene del cielo vuelve al cielo.
12Soborno e injusticia pasarán, la verdad dura para siempre:
13la ganancia del malvado se seca como torrente, como río crecido por lluvia de tormenta;
14al crecer arrastra rocas pero en un instante todo se acaba.
15El malvado no echará brotes, el impío echa raíces en el saliente de una roca.
16Como juncos a la orilla de un torrente, que se secan antes de que llueva.
17Pero la misericordia no desaparece jamás, la limosna dura para siempre.
18Dulce es la vida del que se basta a sí mismo y del que trabaja: pero mejor aún es encontrar un tesoro. 19 Los hijos y una ciudad perpetúan el nombre: pero mejor aún es hallar la sabiduría. Los hijos y una plantación hacen florecer el nombre: pero mejor aún es una esposa enamorada. 20 El vino y el licor alegran el corazón: pero mejor aún es gozar del amor. 21 La flauta y la cítara armonizan el canto: pero mejor aún es una lengua sincera. 22 Belleza y hermosura atraen los ojos: pero mejor aún es un campo que verdea. 23 Amigo y compañero ayudan en la ocasión: pero mejor aún es una mujer prudente. 24 Hermano y protector salvan del peligro: pero mejor aún salva la limosna. 25 Oro y plata dan firmeza a los pies: pero mejor aún es un buen consejo. 26 Riqueza y poder alegran el corazón: pero mejor aún es el respeto a Dios. A quien respeta a Dios nada le falta: ni tiene que buscar apoyo. 27 El respeto a Dios es paraíso de bendiciones y protege más que cualquier gloria. Hijo mío, no vivas de limosna, más vale morir que andar mendigando; 29 el que está pendiente de mesa ajena ha de contar que no vive; comida mendigada es deshonrosa y le sienta mal al hombre sensato; 30 el hambriento pide con dulzura, pero por dentro se requema con fuego.