2 Pedro 2
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1En el pueblo de Israel hubo también falsos profetas, como habrá entre ustedes falsos maestros, que introducirán sectas perniciosas, y, renegando del Señor que los redimió, se acarrearán una rápida destrucción.
2Muchos los seguirán en su vida viciosa y por su culpa será desprestigiado el camino de la verdad.
3Y por amor al dinero abusarán de ustedes con discursos engañosos. Pero la condenación los espera a ellos sin remedio, ya que desde hace mucho están condenados.
4Si Dios no perdonó a los ángeles pecadores, antes bien los sepultó en el infierno y los sumergió en el abismo de las tinieblas, reservándolos para el juicio;
5si tampoco perdonó a la humanidad de antaño, sino que, guardando con otros siete a Noé, predicador de la justicia, envió el diluvio al mundo de los malvados;
6si condenó a Sodoma y Gomorra reduciéndolas a cenizas y dejándolas como escarmiento de futuros malvados;
7–si bien libró a Lot el justo, que sufría con la conducta de los libertinos,
8porque teniendo que vivir en medio de ellos, su alma de justo se sentía constantemente torturada por las iniquidades que veía y escuchaba–.
9El Señor sabe librar a los hombres religiosos y reserva a los malvados para castigarlos el día del juicio;
10especialmente a los que siguen el instinto y sus inmundos apetitos y desprecian la Soberanía. Estos hombres, audaces e insolentes, insultan a los ángeles gloriosos,
11siendo así que los ángeles, superiores en fuerza y poder, no los acusan con insultos ante Dios.
12Esos hombres, como animales irracionales destinados por naturaleza a ser cazados y consumidos, insultan lo que no entienden; pero se corromperán como esos mismos animales
13y recibirán así la paga de su injusticia. Su idea del placer es la orgía en pleno día; sucios y asquerosos, se gozan en engañarlos cuando comen con ustedes.
14No pueden ver una mujer sin desearla, nunca se cansan del pecado, seductores de almas débiles, expertos en avaricia: dignos de maldición.
15Dejando el camino recto, se extraviaron. Siguieron el camino de Balaán de Bosor, que ganó dinero haciendo el mal.
16Y fue reprendido por su pecado, pues su burra se puso a hablar con voz humana frenando la locura del profeta.
17Estos maestros son fuentes sin agua, nubes empujadas por la tormenta, ellos están destinados a las densas tinieblas.
18Pronunciando discursos vacíos y altisonantes alientan las pasiones y los deseos impuros de sus oyentes recién alejados de los que viven en el error.
19Les prometen libertad, siendo esclavos de la corrupción. Porque uno se hace esclavo de aquel que lo domina.
20En efecto, si uno se ha alejado de la inmundicia del mundo, por el conocimiento de [nuestro] Señor y Salvador Jesucristo, y de nuevo se deja enredar y se rinde, su final es peor que el principio.
21Más les valdría no haber conocido el camino de la justicia que, habiéndolo conocido, apartarse del santo mandamiento que les habían trasmitido.
22Les sucede lo del acertado proverbio: perro que vuelve a su vómito, o este otro: cerdo bañado que se revuelca en el fango.