Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Proverbios 1

Traducción en lenguaje actual con deuterocanonicos

1PROVERBIOS Introducción Además de profetas y sacerdotes, el pueblo de Israel tuvo también muchos sabios. Partiendo de experiencias individuales y comunitarias, estos sabios recogieron muchas enseñanzas para el bien de su pueblo. La mayoría de estas enseñanzas fueron transmitidas en forma oral, y de padres a hijos. Buena parte de esas enseñanzas ha llegado hasta nosotros en forma escrita, en el libro de Proverbios. Los proverbios son enseñanzas breves, de no más de dos líneas poéticas, que resumen la experiencia diaria de un pueblo o comunidad. Con el paso de los años, y a fuerza de repetirlos, los proverbios adquieren el sabor típico del refrán. Por ejemplo, El odio produce más odio; el amor todo lo perdona. ( Pro 10:12 ) En el libro de Proverbios encontramos varias colecciones de dichos. La primera colección es una serie de discursos, donde la sabiduría aparece como una mujer digna y respetuosa, y la necedad como una mujer desvergonzada (1.8–9.18). Tres colecciones de proverbios aparecen bajo el nombre de Salomón, rey de Israel que llegó a ser famoso por su sabiduría ( Pro 1:1 ; Pro 10:1 ; Pro 25:1 ; véase 1Re 4:32-33 ; 1Re 10:23-24 ). Hay dos colecciones menores de otros sabios (22.17–24.22 y Pro 24:23-34 ), y otras dos que aparecen bajo los nombres de Agur ( Pro 30:1-33 ) y Lemuel ( Pro 31:1-9 ). El libro termina con un poema en el que se alaba a la mujer ejemplar ( Pro 31:10-31 ). Los proverbios no solamente nos enseñan a corregir nuestra conducta y a respetar a nuestros padres, sino que en dos breves líneas resumen lo que todos debemos saber y practicar: Todo el que quiera ser sabio debe empezar por obedecer al Señor. ({\cf11\ul Pro_1:7 )} Propósito de este libro Estos son los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel.

2(2-4) Estos proverbios tienen como propósito que ustedes los jóvenes lleguen a ser sabios, corrijan su conducta y entiendan palabras bien dichas y bien pensadas. También sirven para enseñar a los que no tienen experiencia, a fin de que sean cuidadosos, honrados y justos en todo; que muestren astucia y conocimiento, y piensen bien lo que hacen.

5Ustedes, los sabios e inteligentes, escuchen lo que voy a decirles. Así se harán más sabios y ganarán experiencia.

6Así podrán entender lo que es un proverbio lo que es un ejemplo, y lo que es una adivinanza.

7Todo el que quiera ser sabio debe empezar por obedecer a Dios. Pero la gente ignorante no quiere ser corregida ni llegar a ser sabia.

8Consejos contra los falsos amigos Querido jovencito: Atiende a tu padre cuando te llame la atención, y muestra respeto cuando tu madre te enseñe.

9Sus enseñanzas te adornarán como una corona en la cabeza, como un collar en el cuello.

10Querido jovencito, si los malvados quieren que te portes mal, no te dejes llevar por ellos.

11(11-12) Tal vez te digan: «Ven con nosotros, ataquemos al primero que pase y quitémosle lo que traiga. Si se muere, que se muera, y que se lo coman los gusanos. ¡Matemos por el gusto de matar!

13Con lo que robemos, llenaremos nuestras casas y nos haremos ricos.

14¡Júntate con nosotros, y juntos nos repartiremos todo lo que ganemos!»

15¡Pero no lo hagas, jovencito! ¡No sigas su mal ejemplo! ¡No dejes que te engañen!

16¡Tal parece que tienen prisa de hacer lo malo y de matar gente!

17Ningún pájaro cae en la trampa si ve a quien lo quiere atrapar.

18Pero estos malvados juegan con su vida y acabarán por perderla.

19Acabarán muy mal los que quieren hacerse ricos sin importarles cómo lograrlo: ¡acabarán perdiendo la vida!

20La sabiduría llama a los jóvenes La sabiduría se deja oír por calles y avenidas.

21Por las esquinas más transitadas y en los lugares más concurridos se le oye decir con insistencia:

22«Ustedes, jovencitos sin experiencia, 1.22 Aquí, y en todo el libro de los Proverbios, la palabra hebrea que se traduce como inexpertos se refiere a los jóvenes incautos e ingenuos, que tienen una visión simplista de la vida. enamorados de su propia ignorancia; y ustedes, jovencitos malcriados, que parecen muy contentos con su mala educación, ¿seguirán siendo siempre así? Y ustedes, los ignorantes, ¿seguirán odiando el conocimiento?

23¡Háganme caso cuando los instruya! Así compartiré con ustedes mis enseñanzas y pensamientos.

24Yo los llamo, pero ustedes no me responden; les hago señas, pero ustedes no me hacen caso.

25Rechazan todos mis consejos, y desobedecen mis regaños.

26(26-27) ¡Pues yo también me burlaré cuando estén llenos de miedo, y se queden en la ruina! Será como si los arrastrara el viento o les cayera una tormenta.

28Me llamarán, y no les responderé; me buscarán, y no me encontrarán.

29Ustedes no quieren aprender ni obedecer a Dios;

30no siguen mis consejos, ni aceptan mis enseñanzas.

31Por eso recibirán su merecido: ¡tendrán problemas de sobra!

32¡Sufrirán las consecuencias de sus malas decisiones y de su mala conducta! ¡Acabarán siendo destruidos por su necedad y por su poca atención!

33Pero los que me hagan caso vivirán tranquilos y en paz, y no tendrán miedo del mal».

WhatsApp