Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Malaquías 1

Traducción en lenguaje actual con deuterocanonicos

1MALAQUÍAS Introducción ¿QUIÉN? Es poco lo que sabemos de Malaquías. El nombre de este libro significa «Mi mensajero». Si bien algunos consideran que este es un mensaje anónimo, es también posible considerar al término Malaquías como un nombre propio. Sin duda el autor del libro era un reformador. El método que él utilizaba para proclamar el mensaje de Dios era el de «pregunta-respuesta». ¿DÓNDE? El mensajero de Dios aparece en escena en Jerusalén, capital de la provincia de Judá. Su mensaje se dirige particularmente a los habitantes de esa provincia. No obstante, también desde allí predica contra la nación de Edom. ¿CUÁNDO? Este mensajero de Dios fue contemporáneo del gobernador Nehemías ( Neh 10:1 ). Se considera que proclamó su mensaje alrededor del año 433 antes de Cristo. ¿QUÉ? En primer lugar, Malaquías le recuerda al pueblo de Israel que Dios los ama de verdad y desea bendecir al pueblo. En segundo lugar, Malaquías denuncia a los sacerdotes por no cumplir con sus responsabilidades. Ellos debían enseñarle al pueblo la ley de Dios. Pero no estaban cumpliendo su papel de maestros. En tercer lugar Malaquías señala que la gente del pueblo está desobedeciendo a Dios al casarse con personas de otras naciones. El problema no es de racismo ni de cultura; es de casarse con personas que no adoran al Dios verdadero. ¿ALGO NUEVO? Hacia el final del mensaje de Malaquías, encontramos que Dios le ruega al pueblo que recuerde, es decir, que obedezca la ley de Moisés. Luego Dios le hace una promesa al pueblo. Le dice que ha de mandar al profeta Elías. Es interesante notar que Jesús identifica a este profeta con Juan el Bautista ( Mat 11:14 ). Es probable que la intención sea la de prometer que en el futuro vendría alguien con el poder y el espíritu que caracterizaba al profeta Elías. Dios ama a su pueblo (1-3) Yo soy Malaquías. Dios me dio la orden de comunicarles a ustedes, los israelitas, este mensaje: «Israelitas, Dios los ama». Y ustedes preguntan: «¿Y cómo nos demuestra ese amor?» Dios les responde: «Recuerden, israelitas, que yo preferí a Jacob y no a Esaú, a pesar de que Esaú era su hermano mayor. Recuerden también que yo convertí en un desierto la tierra de Esaú, a pesar de que era una región montañosa. Ahora sólo viven allí los chacales.

4Si los descendientes de Esaú intentan reconstruir su país, yo les aseguro que volveré a destruir lo que ellos construyan. La tierra de Esaú será conocida como “el país de la maldad”, y su pueblo será conocido como “el pueblo con el que Dios siempre está enojado”. Yo soy el Dios todopoderoso, y les juró que así será.

5Ustedes lo verán con sus propios ojos, y entonces dirán: “¡La grandeza de nuestro Dios va más allá de nuestras fronteras!”»

6Mensaje contra los sacerdotes (6-8) Sacerdotes, nuestro poderoso Dios me manda a decirles a ustedes: «Los hijos respetan a sus padres, y los esclavos respetan a sus amos. ¡Pues yo soy su Padre y su Amo, y sin embargo ustedes los sacerdotes no me respetan! ¡Me tratan como si no valiera nada!» Ustedes los sacerdotes se defienden, y preguntan: «¿Por qué nos acusa Dios? ¿Cuándo le hemos faltado al respeto? ¿Cuándo lo hemos ofendido?» Pero el Dios todopoderoso les responde: «Me ofenden cuando desprecian mi altar, cuando me presentan como ofrenda animales impuros, que no valen nada porque están ciegos, cojos y enfermos. ¿No creen que eso está mal? Si esos mismos animales se los ofrecieran a su gobernador, ¡se ofendería y no los aceptaría!

9»¿Y después de presentarme esa clase de ofrendas, todavía esperan que yo los escuche y les tenga compasión? Pues yo soy el Dios todopoderoso y quiero que les quede claro lo siguiente:

10¡Prefiero que se cierren las puertas de mi templo! Ya no me traigan esta clase de ofrendas, porque estoy muy molesto con ustedes y no se las voy a aceptar.

11»En todas las naciones del mundo hay quienes reconocen mi grandeza, y por eso me presentan ofrendas aceptables.

12Pero ustedes los sacerdotes hacen todo lo contrario: me faltan al respeto, y desprecian mi altar y las ofrendas que allí se me presentan».

13Ustedes los sacerdotes se quejan, y dicen: «Nuestro trabajo es muy pesado». Pero el Dios todopoderoso les dice: «¿Creen ustedes que voy a recibir con gusto esos animales cojos y enfermos, que ustedes me traen como ofrenda? Eso es un insulto, pues para colmo me traen animales con defectos.

14¡Maldito sea el que me prometa uno de sus mejores animales, y luego me presente un animal defectuoso! ¡Yo soy el gran Rey, y todas las naciones me respetan! Yo soy el Dios todopoderoso, y les juro que así lo haré.

WhatsApp