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Judit 9

Traducción en lenguaje actual con deuterocanonicos

1JUDIT 9 Jdt 1 - Jdt 2 - Jdt 3 - Jdt 4 - Jdt 5 - Jdt 6 - Jdt 7 - Jdt 8 - Jdt 9 - Jdt 10 - Jdt 11 - Jdt 12 - Jdt 13 - Jdt 14 - Jdt 15 - Jdt 16 Índice de libros La oración de Judit Ese mismo día por la tarde, Judit se arrodilló, se inclinó hasta tocar el suelo con la frente y se echó ceniza en la cabeza. Luego se quitó el manto y dejó a la vista la ropa áspera que llevaba puesta. Era la hora en que se quemaba incienso en el templo de Jerusalén, y en ese preciso momento Judit oró a Dios así:

2«¡Dios mío! ¡Dios de mi antepasado Simeón! Tú dejaste que él tomara venganza de los extranjeros que violaron a Dina. Ellos no obedecieron tu ley, sino que la ofendieron al desnudarla para violarla.

3«Ellos forzaron a Dina y la violaron; por esa maldad encontraron la muerte allí donde la deshonraron. Luego tú, mi Dios, hiciste que mataran a los jefes de esos extranjeros. «Tú destruiste a esa gente junto con sus esclavos; ¡los poderosos murieron sobre sus tronos!

4Tú escuchaste la oración de los hermanos de Dina; tú respondiste al horror que sintieron cuando vieron violada a su hermana. Tú les permitiste que se robaran a las mujeres de esos malvados. Hiciste que las hijas de esos extranjeros fueran hechas prisioneras. Tú les entregaste a los hermanos de Dina las pertenencias de esos malvados. «¡Dios mío, escucha mi oración! ¡Es la oración de una viuda!

5Tú eres el dueño del pasado, del presente y del futuro. Tú decides todo lo que pasa. ¡Nada sucede sin tu permiso!

6Sólo tienes que pensarlo, y ya se convierte en realidad. Todo lo tienes planeado, y tus decisiones son bien pensadas.

7«¡Dios mío, mira qué poderosos se creen esos asirios! Están muy confiados en su caballería, y presumen del valor de sus soldados. Confían en que sus armas bastarán para vencernos. ¡No reconocen que eres tú quien gana todas las batallas!

8«Tu nombre es Rey del universo; ¡usa tu poder y déjalos sin fuerza! ¡Enójate con ellos y acaba con su orgullo! ¡Ellos no respetan la belleza de tu casa! Quieren destruir tu templo; quieren destruir tu altar.

9¡Mira qué orgullosos son! ¡Manda tu castigo sobre ellos! «Yo no soy más que una viuda; ¡dame fuerzas para llevar a cabo mi plan!

10Déjame engañarlos con mis palabras y castigar de un solo golpe al amo y al esclavo. ¡Déjame ser el instrumento que los derrote y acabe con su orgullo!

11«Tu poder no radica en los grandes ejércitos; tu fuerza no depende de los bravos soldados. Tú eres el Dios de los humildes, defensor de los débiles, protector de los indefensos. Tú cuidas de los abandonados y salvas a los que no tienen esperanza.

12«¡Dios de mi padre y de mi pueblo! ¡Dios del cielo y de la tierra! Creador de los mares y rey de toda la creación, ¡escucha mi ruego!

13Déjame engañar y herir de muerte a los que buscan dañar a Israel, a los que quieren derribar tu templo, a los que piensan destruir Jerusalén, ciudad que pertenece a tu pueblo.

14Haz que todas las naciones de la tierra reconozcan que sólo tú eres el Dios verdadero, eres el Dios todopoderoso, ¡eres el único protector de Israel!»

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