Salmos 92
Straubinger2014 ›1Salmo 91 (92) Salmo. Cántico. Para el día del sábado . [[2]] Bueno es alabar a Yahvé, y cantar a tu Nombre, oh Altísimo;
2[[3]] anunciar al alba tu misericordia y por las noches tu fidelidad;
3[[4]] con el salterio de diez cuerdas y el laúd, cantando al son de la cítara;
4[[5]] porque Tú, Yahvé, me deleitas con tus hechos, y me gozo en las obras de tus manos.
5[[6]] ¡Cuan magníficas son tus obras, Yahvé! ¡Cuán profundos tus pensamientos!
6[[7]] El hombre insensato no lo reconoce, y el necio no entiende esto.
7[[8]] Aunque broten impíos como hierba, y florezcan todos los artesanos del crimen, destinados están al exterminio para siempre;
8[[9]] mientras que Tú, Yahvé, eres eternamente el Altísimo.
9[[10]] Porque he aquí que tus enemigos, oh Yahvé, los enemigos tuyos perecerán, y todos los malhechores quedarán desbaratados.
10[[11]] Tú exaltaste mi fuerza como la de un bisonte, me has ungido con aceite nuevo.
11[[12]] Mis ojos se alegran al mirar a mis enemigos, y mis oídos oyen regocijados a los perversos que se levantan contra mí.
12[[13]] El justo florecerá como la palma y crecerá como el cedro del Líbano,
13[[14]] los cuales plantados en la casa de Yahvé florecerán en los atrios de nuestro Dios.
14[[15]] Aun en la vejez fructificarán todavía, llenos de savia y vigor,
15[[16]] para proclamar que Yahvé es recto, — ¡Roca mía!— y que no cabe iniquidad en Él.