Salmos 59
Straubinger2014 ›1Salmo 58 (59) Al maestro de coro. Por el tono de “No destruyas”. De David. Miktam. Cuando Saúl mandó hombres que vigilaran la casa para matarlo . [[2]] Dios mío, sálvame de mis enemigos; defiéndeme de los que me atacan.
2[[3]] Líbrame de los que obran iniquidades y protégeme contra los hombres sanguinarios.
3[[4]] Mira: ponen asechanzas a mi vida, y hombres poderosos conspiran contra mí. No hay en mí delito ni pecado, Yahvé.
4[[5]] Sin culpa mía irrumpen y me asaltan. Despierta Tú, ven a mí y mira.
5[[6]] Porque Tú, Yahvé, Dios de los ejércitos, eres el Dios de Israel. Levántate a castigar a todos los gentiles; no te apiades de ninguno de los pérfidos.
6[[7]] Vuelven al anochecer, aullando como perros, y giran en torno de la ciudad.
7[[8]] Mira la jactancia en su boca, y cómo injurian sus labios:... “¿Quién hay que (nos) oiga?”
8[[9]] Mas Tú, Yahvé te ríes de ellos; harás befa de todos los gentiles.
9[[10]] Oh fortaleza mía, a Ti cantaré. Verdaderamente mi alcázar es Dios.
10[[11]] La misericordia de mi Dios se me anticipará y me hará mirar con alegría a mis enemigos.
11[[12]] No les des tregua, oh Dios; no sean tropiezo para mi pueblo. Confúndelos con tu poder y póstralos, oh Señor, escudo nuestro.
12[[13]] Pecado de su boca es cuanto profieren sus labios; sean presa de su propia soberbia, de sus maldiciones y de sus mentiras.
13[[14]] Destrúyelos en tu saña, destrúyelos hasta que ya no existan; entonces se sabrá que Dios reina en Jacob y hasta los confines del orbe.
14[[15]] Vuelvan al anochecer, aullando como perros, y giren en torno de la ciudad;
15[[16]] vaguen buscando qué comer, y si no se sacian, den aullidos.
16[[17]] Entretanto, yo cantaré tu potencia, y desde la mañana saltaré de gozo por tu misericordia; porque fuiste mi protector, y mi refugio en el día de la tribulación.
17[[18]] Oh fortaleza mía, a Ti cantaré. Verdaderamente mi alcázar es Dios, el Dios misericordiosísimo conmigo.