Salmos 115
Straubinger2014 ›1Salmo 113b (115) No a nosotros, Yahvé, no a nosotros, sino a tu Nombre da la gloria por tu misericordia y tu fidelidad.
2Por qué habrían de decir los gentiles: “¿Dónde está el Dios de éstos?”
3El Dios nuestro está en el cielo; Él hace todo cuanto quiere.
4Los ídolos de aquéllos son plata y oro, hechura de mano de hombre:
5tienen boca, pero no hablan; tienen ojos, mas no ven;
6tienen orejas y no oyen; tienen narices y no huelen;
7tienen manos y no palpan, tienen pies y no andan; y de su garganta no sale voz.
8Semejantes a ellos serán quienes los hacen, quienquiera confía en ellos.
9La casa de Israel confía en Yahvé; Él es su auxilio y su escudo.
10La casa de Aarón confía en Yahvé; Él es su auxilio y su escudo.
11Los temerosos de Yahvé confían en Yahvé; Él es su auxilio y su escudo.
12Yahvé se acuerda de nosotros y nos bendecirá: bendecirá a la casa de Israel, bendecirá a la casa de Aarón.
13Bendecirá a los que temen a Yahvé, tanto a pequeños como a grandes.
14Yahvé os multiplicará a vosotros y a vuestros hijos.
15Sois benditos de Yahvé que hizo el cielo y la tierra.
16El cielo es cielo de Yahvé; mas dio la tierra a los hijos de los hombres.
17Los muertos no alaban a Yahvé, ninguno de los que bajan al sepulcro.
18Nosotros, en cambio, bendecimos a Yah vé , desde ahora y para siempre.