Eclesiástico (Sirácide) 8
Straubinger2014 ›1No te pongas a pleitear con un hombre poderoso, no sea que caigas en sus manos.
2No contiendas con un hombre rico, no sea que te mueva una querella.
3Porque a muchos ha corrompido el oro y la plata, que hasta el corazón de los reyes influye y lo pervierte.
4No porfíes con hombre parlador, y no echarás leña en su fuego.
5No tengas trato con hombre mal educado, a fin de que no diga mal de tu linaje.
6No mires con desprecio al hombre que se arrepiente del pecado, y no se lo eches encara. Acuérdate que todos somos dignos de reprensión.
7No pierdas el respeto al hombre en su vejez; pues que de nosotros se hacen los viejos.
8No te huelgues en la muerte de tu enemigo, sabiendo que todos morimos, y no queremos ser objeto de gozo.
9No menosprecies lo que contaren los ancianos sabios; antes bien, hazte familiares sus máximas;
10porque de ellos aprenderás sabiduría y documentos de prudencia, y el modo de servir a los príncipes sin queja.
11No dejes de oír lo que cuentan los ancianos, porque ellos lo aprendieron de sus padres.
12Pues aprenderás de los mismos, discreción y el saber dar una respuesta cuando fuere menester.
13No enciendas los carbones de los pecadores, con hacerles reconvenciones; de otra suerte serás abrasado con la llama del fuego de sus pecados.
14No te pongas de frente a persona de mala lengua, a fin de que no esté en acecho para sorprenderte en alguna palabra.
15No prestes al que puede más que tú; si algo le prestaste, haz cuenta que lo has perdido.
16No hagas fianza sobre tus fuerzas; y si la has hecho, piensa cómo pagarla.
17No litigues contra el juez; porque él juzga según lo que cree justo.
18En viaje no te acompañes con un temerario; no sea que cargue sus desastres sobre ti; porque él va siguiendo su voluntad, y su locura te perderá a ti, juntamente con él.
19Con el colérico no trabes riña; ni camines por lugar solitario con el atrevido; porque para él la sangre no importa nada, y cuando no haya quien te socorra, te hará pedazos.
20No te aconsejes con tontos; porque éstos no pueden amar sino aquello que a ellos les place.
21No consultes en presencia de un extraño; porque no sabes lo que él maquina dentro de sí.
22Ni descubras tu corazón a cualquier hombre; no sea que te muestre una falsa amistad, y te afrente.