Tobías 8
Santa Biblia Martín Nieto ›1Al terminar la cena, se fueron a dormir, y acompañaron al joven a la habitación matrimonial.
2Tobías recordó entonces las palabras de Rafael. Sacó de su talega el hígado y el corazón del pez y los echó en el brasero del incienso.
3El olor del pez se esparció por la habitación y el demonio huyó al alto Egipto, adonde fue Rafael y lo ató, dejándolo inmóvil.
4Habían salido todos, y la puerta del dormitorio estaba ya cerrada. Tobías se levantó y le dijo a Sara: "Levántate, mujer; recemos y supliquemos a nuestro Señor que tenga misericordia de nosotros y nos proteja".
5Ella se levantó, y rezaron y suplicaron al Señor que los protegiera.
6Tú creaste a Adán y le diste a Eva, su mujer, como ayuda y compañera; y de los dos ha nacido toda la raza humana. Tú dijiste: No está bien que el hombre esté solo, hagámosle una ayuda semejante a él.
7Ahora, Señor, yo no me caso con esta mujer por lujuria, sino con elevados sentimientos. Ten misericordia de los dos, y haz que vivamos larga vida".
8Los dos exclamaron: "Amén, amén".
9Y durmieron toda la noche.
10Ragüel se levantó temprano, llamó a sus criados y cavaron una fosa. Se dijo: "No sea que muera, y seamos objeto de burla e irrisión".
11Al terminar la fosa, Ragüel volvió a casa
12y dijo a su mujer: "Manda una criada a ver si vive; pues si ha muerto, lo enterraremos sin que nadie se entere".
13Mandó una criada, que encendió una lámpara, abrió la puerta, entró y vio que dormían profundamente.
14La criada salió y les dijo que vivía y que nada malo les había sucedido.
15Bendijeron entonces al Señor de esta manera: "Bendito seas, oh Dios, con toda alabanza pura. Bendito seas por los siglos.
16Bendito seas por haberme consolado, porque lo que temía no ha llegado, sino que te has portado con nosotros según tu gran misericordia. Bendito seas porque has tenido compesión de estos dos hijos únicos.
17Concédeles, Señor, tu misericordia y tu protección, y una vida llena de alegría y felicidad".
18Luego mandó que sus criados rellenasen la fosa antes del amanecer.
19Dijo a su mujer que preparase pan en abundancia. Él se fue a la vacada, trajo dos toros y cuatro carneros, mandó que los mataran y comenzaron los preparativos.
20Luego llamó a Tobías y le dijo: "Tienes que quedarte aquí dos semanas comiendo y bebiendo en mi casa y alegrando a mi hija, que tanto ha sufrido.
21Luego tomarás la mitad de mis bienes y te irás feliz a casa de tus padres; heredarás la otra mitad cuando hayamos muerto mi mujer y yo. Ánimo, hijo, que soy ya para siempre tu padre y Edna tu madre, como lo somos de tu mujer Sara. Ánimo, hijo".