Salmos 52
Santa Biblia Martín Nieto ›1Al maestro de coro. Maskil de David
2Cuando el idumeo Doeg vino a anunciar a Saúl: "David ha entrado en casa de Ajimélec".
3¿Por qué presumes, bravucón, de tus delitos? El amor de Dios es constante.
4Pasas el día proyectando crímenes, tu lengua es cuchilla afilada, autor de engaños;
5prefieres el mal en vez del bien y el engaño en vez de la justicia;
6prefieres propósitos funestos, oh lengua engañadora.
7Por eso Dios te aplastará, te destruirá para siempre, te sacará de tu tienda, te extirpará de la tierra de los vivos.
8Los justos lo verán y temerán, se reirán de él y dirán:
9"Mirad al bravucón que no hizo de Dios su fortaleza, que cifró su seguridad en sus muchas riquezas y de los delitos hizo su poder".
10Mas yo, como un olivo verde en la casa de Dios, confío constantemente en la misericordia del Señor.
11Te estaré eternamente agradecido por todo lo que has hecho, proclamaré las bondades de tu nombre delante de tus fieles.