Salmos 37
Santa Biblia Martín Nieto ›1De David
2pues se secan pronto como el heno, como la hierba verde se marchitan.
3Confía en el Señor y haz el bien, para habitar en tu tierra y vivir tranquilo;
4busca en el Señor tus delicias, y él te dará lo que tu corazón desea.
5Confía al Señor toda tu vida y fíate de él, que él sabrá lo que hace:
6hará que luzca tu justicia como la aurora y que tu derecho resplandezca como el mediodía.
7Descansa en el Señor, confía en él, no te irrites contra el que prospera ni contra el hombre que maneja intrigas;
8deja la ira, desiste del enfado, no te acalores, que es peor para ti;
9pues los criminales serán exterminados, mas los que esperan en el Señor heredarán la tierra.
10Un poco nada más, y el criminal no existe; lo buscas en su sitio, y ya no está allí;
11pero los pobres heredarán la tierra y gozarán de una paz total.
12El criminal maquina contra el justo y rechina los dientes contra él;
13el Señor se ríe de él porque ve que su día se avecina.
14El criminal saca la espada y tensa el arco para matar al pobre y al indigente, para dar muerte a los justos;
15pero su espada se clavará en su corazón y sus arcos serán hechos pedazos.
16Vale más poco con justicia que mucha riqueza con injusticia;
17pues los brazos de los injustos se romperán, mientras que el Señor sostiene a los justos.
18El Señor cuida de los que practican la justicia, su herencia durará eternamente;
19no pasarán vergüenza en tiempos de desgracia, en los días de escasez no pasarán hambre.
20Los que viven de la injusticia perecerán, los enemigos del Señor pasarán como el verde de los prados, se esfumarán igual que el humo.
21El injusto pide prestado y no devuelve, mientras que el justo se compadece y da.
22Los que el Señor bendice heredarán la tierra, los que maldice serán exterminados.
23El Señor asegura los pasos del hombre cuyo camino es de su agrado;
24aunque tropiece, no caerá por tierra, pues el Señor le lleva de la mano.
25Fui joven y ya soy viejo; y nunca vi al justo abandonado ni a sus hijos pidiendo limosna.
26En todo tiempo se compadece y da prestado, sus hijos son una bendición.
27Apártate del mal y haz el bien, y siempre tendrás un lugar donde vivir;
28porque el Señor ama la justicia y no abandona a sus fieles; los malhechores serán para siempre aniquilados y la raza de los criminales será exterminada;
29los justos heredarán la tierra y habitarán en ella eternamente.
30La boca del justo habla con sabiduría y su lengua proclama la justicia;
31la ley de su Dios está en su corazón y sus pasos no vacilan.
32El injusto espía al justo y busca darle muerte;
33pero el Señor no lo dejará en sus manos ni permitirá que lo condenen cuando sea juzgado.
34Confía en el Señor y sigue su camino; él te ensalzará y te hará heredar la tierra, y tú verás la ruina de los malvados.
35He visto al malvado, lleno de soberbia, elevarse como un cedro frondoso;
36pasé de nuevo, y ya no estaba; lo busqué, pero no lo encontré.
37Guarda la integridad, practica la justicia, pues para el hombre de paz hay un porvenir;
38los malhechores serán de una vez aniquilados y su descendencia será totalmente exterminada.
39La salvación de los justos viene del Señor, él es su fortaleza en tiempos de peligro;
40el Señor los ayuda y los libra, los libra de los malvados y los salva porque en él han buscado su refugio.