Salmos 21
Santa Biblia Martín Nieto ›1Del maestro de coro. Salmo de David
2Señor, el rey se regocija de tu fuerza, tu victoria lo colma de alegría.
3Todo lo que te pidió le concediste; no le negaste lo que sus labios te pedían.
4Le saliste al encuentro con faustas bendiciones, le coronaste con corona de oro puro.
5Te pidió vida y tú se la concediste, una vida larga, una vida sin fin.
6Por tu victoria, grande es su fama, lo rodeas de honor y majestad.
7Le das una continua bendición, lo colmas de alegría en tu presencia.
8Sí, el rey confía en el Señor, por la gracia del altísimo es inquebrantable.
9Tu mano alcanzará a tus enemigos, tu derecha caerá sobre los que te odian.
10Los convertirás en un horno encendido el día que aparezcas, el Señor los tragará en su ira y el fuego los devorará.
11Borrarás su descendencia de la tierra, su posteridad de en medio de los hombres.
12Si quieren hacerte daño, si urden intrigas, no podrán hacer nada;
13tú les harás volver la espalda en cuanto vean que les apuntas con el arco.
14Levántate, Señor, con tu poder; nosotros cantamos, celebramos tu triunfo.